Mérida, sede de un seminario de binomios caninos
Mérida es la sede del seminario “Detección y Despliegue Táctico Operativo con Binomios Caninos”, que se inició ayer y termina este lunes con una certificación. En el curso participan 23 canes adiestrados en la detección de drogas, armas de fuego, papel moneda, explosivos, cadáveres y búsqueda de personas, junto con sus instructores.
Cada perro de trabajo tiene una dieta especial, de acuerdo con el tipo de actividad que realiza, indicó la veterinaria Carla Mejía Avilés, especialista en primeros auxilios en perros de trabajo, en el marco de la inauguración del seminario, ayer en el parque de La Mejorada.
Por ejemplo, los perros especializados en detección de narcóticos, cadáveres, explosivos son distintos a quienes salen a patrullar, éstos tienen más desgaste. Se les alimenta con croquetas de alto rendimiento y se les aplican suplementos vitamínicos.
La veterinaria afirmó que el sentido de los perros de trabajo se desarrolla con base en juegos. Por ello, cuando entran en acción es como si estuvieran jugando y sus entrenadores les pagan con una pequeña pelota.
“No sé si se fijaron, pero muchos binomios de los que están aquí trajeron sus pelotas. Cuando el perro hace una detección, por ejemplo de droga, lo primero que hace su binomio es soltarle su pelota para que juegue. Todo el trabajo del perro policía es un juego, en ningún momento se le agrede ni maltrata. Además, se acabó el mito de que para la detección de drogas el perro tiene que ser drogadicto. Se manejan aromas similares, pero no se hace adictos a los perros”.
En Yucatán hay al menos 70 binomios que trabajan en favor de la seguridad pública, tanto de corporaciones policíacas como del Ejército Mexicano y afortunadamente, dice la veterinaria, no ha habido bajas ni heridos de gravedad, en parte porque sus instructores están bien capacitados en el trabajo con los perros.— Joaquín Chan C.
En este seminario ella enseñará a los entrenadores la forma como deben dar los primeros auxilios al perro que sufra alguna lesión, fractura, asfixia por sofocación o ahogamiento en una zona de desastre mientras recibe la atención veterinaria.
Un perro de trabajo en una corporación de seguridad pública tiene una vida útil de 9 años. Luego de este período se le esteriliza, se la adiestra para una vida en familia en un hogar y se dona a la persona interesada, generalmente es su mismo entrenador.
“Toda policía y ejército del mundo tiene binomios caninos, son indispensables, son de mucha ayuda en el trabajo de seguridad pública”, remató la veterinaria entrevistada.
