Se mantiene la afinidad tras la violenta represión

Al cumplirse hoy 10 años de la golpiza que le propinaron a quienes se oponían a la construcción del “paso deprimido” en la prolongación de Paseo de Montejo, David Sosa Solís, uno de los que encabezaban ese movimiento, manifestó que “hoy sí seguimos, pero en espíritu”.

“La pandemia no ayudó a fomentar la unidad del grupo”, indicó.

Sosa Solís afirmó que al menos durante este año no habrá actividades, pero manifestó que la afinidad e ideología que tenían el día de la golpiza la continúan compartiendo.

Como se recordará, el 4 de julio de 2011 personas ligadas a la administración de la entonces alcaldesa de Mérida Angélica Araujo Lara reprimieron las protestas contra la polémica obra.

Se oponían vecinos de la zona, comerciantes, empresarios, jóvenes estudiantes y activistas de diversas corrientes ideológicas, quienes argumentaban que ese proyecto, primero de su tipo en la historia de Mérida, no era necesario y no se tenían los estudios requeridos por la ley.

Los inconformes contra esta obra advirtieron en aquellos días que la construcción del “paso deprimido” transformaría radicalmente el entorno de la zona en perjuicio de los vecinos y comercios cercanos a la glorieta, varios de los cuales quebraron o se vieron obligados a trasladarse a otras partes.

Luego de concluirse el “paso deprimido”, cada año, el 4 de julio, se realizaban diversos eventos para recordar la golpiza y la forma violenta en que fueron desalojadas las personas que buscaban evitar que se inicien los trabajos.

Sin embargo, en este año, al menos para hoy domingo 4 de julio, Sosa Solís declaró que no se programó nada para recordar la violencia a la que se recurrió por parte del Ayuntamiento de ese entones para poder iniciar los trabajos y construir la polémica obra en prolongación Montejo.— David Domínguez Massa

 

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