El bloqueo a la zona arqueológica de Dzibilchaltún perjudica a todos, a los usuarios, vecinos y las instituciones porque dejan de recibir ingresos, manifestó el director del Centro INAH Yucatán, Eduardo López Calzada, durante una propuesta que hizo para la instalación de una mesa de diálogo para hallar alguna alternativa de solución a la demanda de pago de los ejidatarios de Chablekal.
Una veintena de ejidatarios realizó ayer un plantón a las puertas de las oficinas del INAH, en el fraccionamiento Gonzalo Guerrero, como parte de una estrategia para que el gobierno federal expropie 53 hectáreas que ocupa la zona arqueológica y con ello el ejido reciba un pago por las tierras.
Desde el domingo, como publicamos, el presidente del comisariado del ejido de Chablekal, Manuel Abán Can, anunció que ayer tomarían las oficinas del INAH, además del bloqueo y del cierre que mantienen en la zona arqueológica de Dzibilchaltún desde el viernes pasado, porque no tenían respuesta a su demanda.
Sin embargo, a las puertas del edificio y ante la advertencia que les hizo el director López Calzada, el dirigente ejidal informó que no tomarían las instalaciones, sino solo realizarían un plantón para manifestar que se solucione la demanda de los campesinos.
“Si toman las instalaciones, tengo que asegurarlas y dar parte a las autoridades correspondientes porque son instalaciones federales, hay materiales aquí y en Dzibilchaltún que son patrimonio nacional que debemos resguardar ante cualquier circunstancia”, señaló el director del INAH.
“Es bien importante que nos permitas entrar al edificio para que trabajemos. Es importante que nos pongamos de acuerdo, que podamos hablar con una pequeña comisión allá adentro y le demos seguimiento día a día. Tienes que garantizar que en las instalaciones, tanto de aquí como la zona arqueológica, podamos trabajar”.
López Calzada propuso la instalación de una mesa de diálogo con la participación de dependencias federales que tienen alguna injerencia para un acuerdo de ocupación de la superficie y en la expropiación como son la Sedatu, Semarnat, Procuraduría Agraria, Segob, Comisión Nacional de Áreas Protegidas y Secretaría del Bienestar, entre otras.
Los ejidatarios aceptaron la propuesta, pero el comisario Abán Can precisó que el bloqueo a la zona arqueológica de Dzibilchaltún se mantendrá por tiempo indefinido.
“Necesitamos construir una agenda común respetuosa al margen de la radicalidad porque al final de cuentas el cierre de Dzibilchaltún nos perjudica a todos, al usuario, a los vecinos, a las instituciones (INAH y Cultur que cobran las tarifas de ingreso), en esa medida hay menos ingresos para la zona arqueológica y para las aspiraciones que ustedes tienen”, dijo el antropólogo.
El dirigente ejidal pidió la palabra y precisó que “levantar lo de la zona no”.
“Aquí no se va a tomar (la sede), es una protesta física, pueden entrar libremente, la entrada de las ruinas sí es una toma permanente”, recalcó Abán Can.
Se le preguntó al director del INAH si este conflicto de 62 años tiene solución en forma legal y quién lo debe resolver.
“Es un tema que ya tiene muchos años, es una solicitud que hicieron al instituto, pero que no depende de nosotros resolverlo”, aclaró. “Es un trámite y procedimiento engorroso que lleva tiempo, más en unos s casos y menos en otros, las particularidades de este asunto son las que han ido determinando la rapidez, hay toda una historia de hace años que conocen los ejidatarios en relación con estas tierras”.
“No se tomaron por la fuerza, son tierras que tienen un patrimonio, los abuelos juzgaron en su momento que fuera entregado al instituto para que cumpla su misión de conservación de esos vestigios. Hoy día, la demanda y condiciones materiales de existencia han cambiado, son otras, y lo vemos con sensibilidad, los señores son herederos de esta tradición, vamos a encontrar una salida conveniente dentro del marco legal al problema”.
“No podemos dar soluciones inmediatistas porque no lo podemos hacer, sería irresponsable de nuestra parte”, insistió. “Hay que hablar con otras instancias que tienen corresponsabilidad y hay que entender que las condiciones actuales en el gobierno federal es de todos conocidos que es de cuidar las normas, el respeto a las comunidades es supremacía nacional, va por delante ante todo, que el acuerdo previo de hace algún tiempo contemplaba una alternativa que se había manejado, que era tener mayor flexibilidad del uso de una fracción del terreno para que la comunidad pueda paliar, no resolver de todo, algunas de las necesidades que plantean. Eso sigue estando en la mesa”.— Joaquín Chan Caamal
“Hay que seguir estudiando el caso, no está cancelado y les pido que no cancelen el diálogo ni esa alternativa. A eso nos comprometemos como institución seria y de prestigio y sobre todo de cara al cuidado del patrimonio y la relación con los pueblos vecinos con los que interactuamos”.
Sobre quién debe darle solución a la demanda ejidal, el director del INAH explicó que depende de un análisis de varias secretarías como la Sedatu, Segob, Conap, Bienestar, Semarnat, Procuraduría Agraria. Por ello propuso una mesa de diálogo permanente con todas esas instancias para que vayan desazolvando todo aquello que durante algunos años han impedido algunos acuerdos que beneficien a la comunidad de Chablekal. Ahora sí sería una mesa oficial, los diálogos que sostuvieron con anterioridad eran eventuales, de pláticas e informales.
“Los señores nos dejarán trabajar y vamos a continuar la construcción de una agenda común que nos lleve a alternativas de solución”, reiteró.
López Calzada llegó antes que los ejidatarios a las oficinas del INAH y sacó del estacionamiento una camioneta de uso oficial, salieron otros vehículos estacionados y los empleados, ante la advertencia de la toma del edificio.
Sin embargo, tras el diálogo con los ejidatarios inconformes quedó claro que solo era una protesta, por lo que el director y los trabajadores que permanecieron a la expectativa regresaron a sus labores y una comisión de ejidatarios entró a fin de iniciar el diálogo para la instalación de la mesa de negociación.
El jefe jurídico del Centro INAH, José Arturo Chab Cárdenas, informó que la zona arqueológica de Dzibilchaltún continúa bajo protección y salvaguarda del INAH, se integra un expediente que ya se envió a las oficinas centrales, pero faltan los dictámenes de Semarnat y Conanp sobre la utilidad pública del área patrimonial.
Incluso, dice que la solicitud de firma de un convenio de ocupación previa del terreno está en un momento procesal inoportuno porque el ejido tiene interpuesto demandas ante el Tribunal Unitario Agrario con expedientes TUA 34-1408/2009 y TUA 34-262/2010 donde demandan la restitución de las tierras en resguardo del INAH.
De un vistazo
Espectáculos
Respecto de los perjuicios económicos por el cierre de Dzibilchaltún, el director del INAH informó que debido a la pandemia el ingreso de turistas es de 500 a 600 personas diarias. Está en pruebas finales el espectáculo de vídeo mapping en Dzibilchaltún. Sobre Uxmal tampoco ha dado permiso de apertura, aunque ya se hizo la prueba final.
Salvaguarda
El jefe jurídico del Centro INAH, José Arturo Chab Cárdenas, informó que Dzibilchaltún continúa bajo protección del INAH.
