Nada se crea, nada se pierde, todo se… ¿traslada?. Bien dicen por ahí que la diversión está donde uno la lleva y que para pasarla bien solo hay que proponérselo, algo así sucedió este primer sábado de agosto en el puerto de Progreso, donde el cierre del malecón al tránsito vehicular y la playa a los visitantes, como medida para prevenir contagios por el covid, tomó por sorpresa a visitantes nacionales y extranjeros que no estaban al tanto de ésta situación.
Grande fue la sorpresa para unos visitantes de Torreón llegar hasta el malecón y ver una mar en calma, una playa blanca y limpia, pero una línea de seguridad que impedía el acceso al lugar.
Decepción, desilusión frustración y coraje, fueron algunos de los sentimientos que experimentaron los miembros de la familia Barragan Becerril cuando se encontraron con la escena, pues en Mérida les recomendaron ir y disfrutar de la playa pues por estas fechas el ambiente “se pone muy bueno en el lugar”.
“¿Y qué pasó, porque está cerrado?” preguntó el Sr, Flavio al reportero, quien le explica que por disposición de las autoridades los sábados y domingos de agosto, la playa permanece cerrada como una estrategia para evitar aglomeraciones en esa zona, pues es conocido que éste es el espacio favorito de un gran número de personas que aprovechan las vacaciones para disfrutar del sol, la playa y el mar.
“Es una lástima, se ve tan bonito el mar, la arena blanca, que pena que esté cerrado”, comentó el señor Flavio, quien llego a Yucatán esta semana atraído por todas las cosas que se dicen de Yucatán y sus bellezas naturales.
“La estamos pasando bien con todo y que la playa esta cerrada, pero buscaremos otra aquí cerca” dijo.
Y así fue para esta y otras familias que llegaron hasta el malecón con la idea de meterse a nadar al mar.
Operadores turísticos y comerciantes, explicaron a los turistas que la restricción a la playa y al mar está limitada a la zona del malecón y que después de este, hacia el oriente, hay numerosos acceso libres a la playa donde las familias dan rienda suelta a la diversión y la convivencia, y haciendo valido aquello que se dice que la diversión está donde uno mismo la quiere llevar y que no se crea ni se pierde, solo se traslada al lugar correcto.
Los prestadores de servicios turísticos explicaron a los visitantes que si bien la playa esta libre fuera del malecón, en estas playas no habían servicios. Les aconsejaron acudir a las playas cercanas y luego regresar al malecón a almorzar.—Emanuel Rincón Becerra
