Mantas colocadas en la manifestación del domingo pasado ante el Palacio de Gobierno por la muerte del joven José Eduardo Ravelo

El alcalde Renán Barrera Concha descartó la destitución del director de la Policía de Mérida por la denuncia de tortura y violación que interpuso en vida el ahora fallecido joven veracruzano José Eduardo Ravelo Echevarría, de 23 años, contra agentes municipales.

“Sería caer en una irresponsabilidad cesar al responsable de coadyuvar en la investigación de los hechos”, respondió a la pregunta si destituiría al director de la corporación. “Todo mundo quiere colgar culpables, pero después de haber visto lo que vi del material videográfico y escuché testimonios, creo que sería una reacción poco profesional cesar al director, me parece que si hubieran elementos contundentes sería diferente”.

Barrera Concha, entrevistado sobre el caso del fallecido José Eduardo, dijo que no tiene acceso a la carpeta de investigación, pero los elementos con los que cuenta la Policía Municipal demuestran que no corresponde ni coincide con la versión de la denuncia y lo que publican algunos medios de comunicación.

“Lo que es oficial es la documentación videográfica que tiene la autoridad investigadora y allí no hay hechos presenciales”, dijo.

Información entregada desde el 24 de julio

El alcalde aseguró que la Policía entregó la información al momento en que se presentó la denuncia en la Fiscalía (el 24 de julio), por lo que la autoridad ministerial ya contaba con la grabación de las videocámaras de las 24 horas en que estuvo detenido el joven veracruzano.

El primer argumento que desestimaron es que no fue detenido por sospechoso, por su apariencia ni por su orientación sexual, lo detuvieron porque hubo una denuncia y un reporte de alteración del orden público.

Incluso, los policías detenidos regresaron a su turno de trabajo, continuaron con sus labores y tuvieron un evento donde uno de ellos recibió un reconocimiento del Ayuntamiento para agradecerle por la detención de los homicidas de otro sonado caso (el asesinato del policía estatal y un feminicidio).

¿Cuándo se enteró?, se le preguntó.

“Me entero que hay una denuncia interpuesta porque un comandante me avisa el día 25”, recordó el edil. “Regresé a mis funciones de alcalde el día 22, el día que este joven sale de la cárcel municipal. Regreso a mis labores a las 12 del día y él salió a las 11 de la mañana. El día 22 estuve en la entrega recepción, el día 23 fue un día normal, nadie tenía una información del caso”.

“El día 24 me avisa un comandante que hay una denuncia contra los policías municipales por una posible violación y tortura, me informa el comandante Mario Arturo Romero que hace unos días la Policía detuvo a ese joven, estuvo en la comandancia y aparentemente puso una denuncia. Como tenían el material videográfico para demostrar que no ocurrió nada de lo que asentó en la denuncia el quejoso, no pensaron que pase a más”.

El caso escaló más porque en el momento de la denuncia no traían en el radar que el joven estuviera hospitalizado y que luego falleciera.

“Me entero por los medios, cuando hay el funeral, cuando salen las declaraciones de la mamá, el viernes empezamos a cruzar información entre todos para tratar de entender qué estaba pasando”, indicó. “El sábado después que trajeron el ataúd (a Palacio de Gobierno), inmediatamente buscamos a la mamá, pasó el sábado y domingo del sepelio, y desde mi punto de vista era imprudente pronunciarme sobre un asunto que estábamos terminando de entender y recabar la información”.

El concejal aseguró que no pudo hablar con los policías involucrados porque cuando ellos declararon en la Fiscalía fueron aprehendidos, razón por la cual no tuvo contacto con ellos.

¿Cómo resarcir el daño público a la ciudad y el prestigio de la seguridad en Mérida?, se le planteó.

“Más que el daño a la seguridad, es un daño a la percepción al trabajo realizado y solo se podrá lograr revertir con justicia, con una investigación pulcra, transparente, que no sea tendenciosa ni con prejuicio, que no sancionen sin las pruebas suficientes para tener esa seguridad de afirmar algo que sólo le corresponderá a un juez determinar con los elementos que tenga”, respondió.

“Con todo respeto, ante un señalamiento tal cual contra la Policía, he buscado que haya una transparencia en una postura muy clara como ayuntamiento. Cuando hablo de hechos aislados lo digo porque es un hecho aislado en la Policía Municipal”.

“La Policía de Mérida tiene historia desde su fundación, tiene resultados y es un hecho nunca antes visto en la policía. Hablar en forma negativa de Mérida, de la seguridad, de la actuación de sus autoridades, por falta de certeza jurídica o falta de confianza, desde luego que perjudica a todas las instituciones en general”.

La Segob

Barrera Concha añadió que, además de los muchos periodistas que quieren una entrevista con él sobre este caso difundido a nivel nacional, la Secretaría de Gobernación federal le pidió información “porque el reporte que ahí tenían es que el joven veracruzano fue detenido por su apariencia u orientación sexual y eso no era cierto”.

También consideró que los policías municipales de Mérida reciben entrenamiento profesional, pasan las pruebas de confianza, psicológicas, reciben muchos cursos sobre sensibilización, perspectivas de género, derechos humanos. A su decir, son muchos filtros que tienen para que sean admitidos en la corporación.

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