“La Felicidad Comienza

Momentos difícil de estancia para adultos mayores

“No concibo la vida sin poder ayudar a los demás, no busco figurar, solo quiero quedar bien con Dios”, señaló Roberto Rafael Pinto Ontiveros, presidente y fundador de “La Felicidad Comienza, A.C.”, un espacio de convivencia y apoyo para jóvenes de la tercera edad, que desde hace ocho años brinda atención gratuita de diversa índole a los adultos mayores.

Aunque la obra, sustentada en la caridad y el amor al prójimo, atraviesa por uno de los momentos más difíciles derivado de la pandemia, nunca se ha dejado de ayudar a quienes más lo necesitan.

Modesto pero cálido, el espacio ubicado en la calle 68 entre 49 y 51 del Centro, que abrió sus puertas en la primavera de 2014, es un refugio de vida y una inyección de alegría y entusiasmo para adultos mayores, que lo mismo realizan actividades físicas, reciben atención médica, juegan y cantan, que ven películas, comen y comparten. Y todo gratis, aquí no hay estudios socioeconómicos ni cuotas, la Providencia es quien sostiene la obra.

Sin grandes recursos económicos, con el apoyo de personas que le proporcionan servicios, materiales o donativos en especie, “La Felicidad Comienza, A.C.” es una obra inspirada en el legado del pintor yucateco Rafael Pinto Aranda, padre del fundador.

Desde hace ya varios años ocupan un predio que les prestara en su momento el señor Alfonso Pereira Palomo, ya fallecido.

El lugar no es un albergue o una residencia, es un espacio donde los adultos mayores pueden pasar el día recibiendo atención y conviviendo entre ellos.

A raíz de la pandemia, el lugar se tornó solitario, no ha sido sino recientemente que nuevamente tiene vida con la llegada, en ocasiones, de hasta 15 adultos que pasan ahí la jornada.

Aunque cerró sus puertas más de un año por la pandemia, la atención nunca dejó de brindarse. Las despensas se entregaban de casa en casa, se realizaban traslados médicos y compra de medicinas, se gestionaban consultas, estudios, cirugías, rehabilitación, terapias, aparatos de rehabilitación, etc.

“Ahora que los adultos mayores han vuelto a la casa, esto les ha dado nueva vida y entusiasmo, son personas que disfrutan de su vejez pese a las limitaciones”, comentó el entrevistado, quien no solo es administrador y gestor, sino cocinero, intendente, chofer, mandadero, animador, confidente y cómplice de los adultos mayores.

El lugar cuenta con fisioterapia, nutrición, psicología, gerontología, control de presión, gimnasia cerebral, apoyo médico, asesoría legal, clases de tecnología, manualidades, tejido, yoga, hay cortes de cabello y convivios.

Tres personas apoyan el trabajo en el lugar, son voluntarios o alumnos de carreras afines a los servicios que brinda el espacio.

La cosa se ha complicado en los últimos meses, uno de los automóviles al servicio del lugar tuvo que ser vendido para cubrir gastos y seguir brindando servicios, el otro automóvil está en el taller mecánico y no puede salir hasta que se cubra el costo de la reparación, el gasto corriente de la casa (electricidad, agua, gas, teléfono, internet) se ha incrementado y las donaciones en efectivo han mermado.

El llamado a la sociedad, por vez primera desde que inició labores, es a colaborar y salvar la obra. Se requiere dinero y benefactores que contribuyan con lo que puedan, pero de manera constante. Se necesitan, además, alimentos, medicinas, ropa, artículos de rehabilitación y un médico que pueda ofrecer consultas regulares.— Emanuel Rincón Becerra

De un vistazo

Quiere seguir la obra

“El llamado a la sociedad es a ayudarnos a seguir la obra. Nuestro compromiso es hacer el bien a los adultos mayores de la manera que podamos, ellos son nuestra inspiración y la razón de seguir adelante. No trabajamos para figurar, trabajamos por amor al prójimo, pues eso espera Dios de nosotros”, dijo Pinto Ontiveros.

Contacto

Para más informes de la asociación civil, los teléfonos son 9999-246036 y 9993-225906, Facebook La Felicidad Comienza A.C. o al correo electrónico felicidadcomienzaac@hotmail.com

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