Cruza fronteras con aparatos para atrapar insectos
“El éxito de un negocio está en su gente, en el equipo de trabajo”, resalta Rubén Castellanos Ríos, director general de Arod, empresa fabricante de aparatos de luz para atrapar insectos voladores que está cumpliendo 25 años.
La historia de Arod se remonta a 1996, cuando el matrimonio formado por los señores Alfredo Castellanos Zoreda y Dora Ríos Pachón dirigía en la región una empresa de control de plagas.
En aquel entonces comenzaron a llegar a Yucatán empresas de giros similares con equipos de luz ultravioleta que eliminaban a los insectos.
El negocio de los Castellanos Ríos se vio en desventaja, pues no tenía acceso a esa tecnología hasta que la señora Ríos, “sin ser ingeniera, pero sí ingeniosa”, tomó la decisión de diseñar una lámpara que compitiera con las empresas foráneas.
Luego de 11 meses de trabajo en un pequeño taller de cuatro por cuatro con una mesa de madera por fin vio la luz la primera lámpara atrapa insectos, que inicialmente se comercializó en la región. Meses después, el matrimonio Castellanos Ríos realizó un viaje por carretera a Ciudad de México y, en una parada que hicieron en Coatzacoalcos para comer, la señora Ríos vio con profunda emoción que el restaurante utilizaba la lámpara que ella había diseñado.
“Fue una emoción grande ver el equipo fuera del estado, era como si lo hubiera visto en Dubai”, señala Dora.
Tras el éxito en la región, Arod (Dora escrito al revés) decidió expandirse a través de asistencias a expos en el centro y norte del país, formando una red de 16 distribuidores en México.
“Con el tiempo fuimos saliendo a Centroamérica, luego a Sudamérica. Hoy estamos en 36 países, cubriendo prácticamente todo el continente americano, el Caribe, parte de Europa, Medio Oriente y el sureste asiático, todo en 25 años”, destaca Rubén Castellano Ríos.
El empresario resalta que cumplir 25 años con éxito se debe no solo a que las utilidades han sido reinvertidas en el mismo negocio, sino que cuentan con un departamento de innovación y desarrollo que les ayuda a siempre estar en la vanguardia en tecnología y diseños nuevos, y un área comercial que brinda servicios a todos los distribuidores.
Arod, que también tiene trampas para ratón —sus cajas son elaboradas por Uniprint, empresa de impresión de Grupo Megamedia—, entre otros productos, tiene existencias para cubrir las necesidades de los clientes.
Ahora, señala que la empresa tendrá que ajustarse a los nuevos retos postpandemia y adaptarse a las nuevas necesidades y formas de hacer negocios.
“Hacer negocios hoy es totalmente diferente a como se hacía hace 25 años”, señala Castellanos Ríos, quien, al igual que su madre en Coatzacoalcos, se emocionó al descubrir sus equipos en una visita que hizo a la fábrica de chocolates Hershey’s en Pensilvania, Estados Unidos.
En el marco del aniversario, la empresa recibió hace unos días la Certificación ISO 9001, norma reconocida a nivel internacional para sistemas de gestión de calidad, que brinda las bases para desarrollar procesos y personal efectivo que tenga como resultado productos y servicios efectivos prolongados en el tiempo.
“Al llegar a mercados internacionales muchos de los clientes necesitan confiar en la calidad de nuestros productos, y fue por convicción lograr esa certificación para que así la gente pueda confiar en todos los procesos de negocio”, expone el empresario al hablar de la certificación que se suma al de Industria Segura que le otorgó la Secretaría del Trabajo.
La empresa, que se inició con dos personas, brinda hoy empleo a 72 en sus dos plantas situadas en Mérida y a la que se sumaría una tercera en unos tres o cuatro años.— IVÁN CANUL EK
