Hablan alcaldes sobre polémicos señalamientos
Los alcaldes de Mérida y Progreso, Renán Barrera Concha y Julián Zacarías Curi, ambos del PAN, manifestaron su respaldo a las investigaciones que realizan las autoridades correspondientes contra agentes de la Policía Municipal de sus ciudades acusados de violentar a detenidos.
Barrera Concha respondió preguntas del caso del fallecimiento de José Eduardo Ravelo, detenido por oficiales que son investigados por presunta tortura. Éstos se encuentran en libertad por el delito de homicidio que les atribuyó la Fiscalía General y revirtió un juez de Control porque la víctima se refirió a otra corporación policíaca.
“Terminamos nuestra participación cuando el caso pasó al Poder Judicial”, dijo el alcalde de Mérida cuando se le pidió su opinión sobre la transferencia de la investigación de la Fiscalía estatal a la Fiscalía General de la República (FGR), como informamos.
“El Poder Judicial siempre hace las revisiones en su ámbito que le corresponde. Nosotros tenemos la mejor disposición de colaborar. Hay una comunicación fluida con la FGR, se tiene que acelerar la resolución porque el llamado a la justicia siempre es importante que sea rápido y expedito”.
Al alcalde de Progreso se le preguntó sobre la acusación de la activista Dariana Quintal sobre presuntos actos de corrupción, acoso sexual y tortura que ejerce el director de la Policía Municipal del puerto, Emilio Caamal Gutiérrez, como publicamos el 31 de agosto pasado.
“Acabábamos de ganar la elección, hay que entender eso. El comandante ni estuvo trabajando en ese período en que lo acusan. Estaba trabajando en capacitación fuera del Ayuntamiento, no estaba”, dijo Zacarías Curi.
“Dejemos que las autoridades hagan su trabajo, que aporten pruebas para sostener la acusación”.
No puede darle de baja por esas acusaciones y también sabe que el comandante Caamal Gutiérrez interpuso una denuncia contra sus acusadores.— Joaquín Chan C.
Sustento
El alcalde progreseño dijo que el comandante Caamal Gutiérrez ha trabajado bien en la Policía y aunque no mete las manos al fuego por él ni por nadie, se requieren pruebas y sustento de las quejas. Apoyará a las autoridades que investigan y respetará sus decisiones cuando resuelvan el caso.
