Yucatán vive una situación de pandemia de Covid-19 con la variante ómicron muy similar a la Sudáfrica: una ola explosiva de cinco semanas y una curva sin meseta que desciende rápidamente.
Desde el punto de vista médico, basado en estadísticas de contagios, fallecimientos y enfermos hospitalizados, el doctor Manuel Baeza Bacab, especialista en inmunología clínica, dijo que espera que el descenso de contagios también sea explosivo, lo que permitiría regresar al control de la pandemia en la primera semana de marzo entrante.
“Es una ola intensa, pero de corta duración”, enfatizó el prestigiado médico yucateco. “Siempre y cuando, el SARS-CoV-2 no disponga otra cosa, pues el virus sigue mutando y se ha detectado una subvariante de ómicron denominada BA.2, la cual aparentemente es mucho más contagiosa y ya se encuentra en más de 40 países, incluyendo México donde se identificó desde mediados de enero, sin embargo, todavía no se considera una variante de preocupación”.
Riesgo en la constante movilización
También advirtió que otra intensa movilización humana con motivo de las fiestas carnestolendas podría revivir el contagio masivo y representar un potencial riesgo de altos contagios de nuevo.
Entrevistado sobre la actual situación de la pandemia del Covid-19 en el Estado, el doctor Baeza Bacab afirmó que la “cuarta ola” de la pandemia se inició en Yucatán el 28 de diciembre de 2021, día de los Santos Inocentes, cuando Yucatán pasó de 15 a 52 casos diarios hasta alcanzar una cifra récord de 1,173 en un solo día, el 1 de febrero pasado.
En esos 38 días que ha durado la “cuarta ola” se detectaron un total de 22,926 casos, lo que representa el 23% de todos los casos ocurridos en la pandemia. Por otro lado, el número de fallecimientos se desaceleró en esta nueva ola, sin embargo, en ese mismo lapso se reportaron 176 fallecimientos.
En el caso de las hospitalizaciones también hubo un incremento paulatino, pues pasó de 28 a 190 muertes por Covid.19, aproximadamente el 50% del número máximo de internamientos que se tuvo en agosto de 2021 durante la “tercera ola”. Estos nuevos casos colaboraron para que los números de la pandemia superaran cualquier pronóstico, pues del 13 de marzo de 2020 al 3 de febrero de 2022 en Yucatán se han registrado 100,654 contagios confirmados con 6,658 defunciones.
Dijo que a pesar del gran impacto en el número de casos, hasta 49 contagios por hora en el peor día, debido a la gran contagiosidad de la variante ómicron que rápidamente se convirtió en la cepa predominante desplazando a la variante Delta, la intensidad de la infección se modificó de una manera significativa.
En la mayoría de los casos las manifestaciones fueron leves con predominio de síntomas de la vía respiratoria superior tanto en niños como en adultos con un período más corto de enfermedad.
“Hay que precisar que no se trata de un catarro y en algunos casos los síntomas fueron graves y causaron la muerte, principalmente en personas no vacunadas, con esquemas incompletos, sin revacunación o con padecimientos concomitantes que comprometieron su sistema de defensa”, explicó el experto.
“Aunque la variante ómicron no ha sido tan letal, sí ha infectado a tal número de personas que la economía está afectada todavía más, pues ahora existe un gran ausentismo laboral en muchas de las empresas, no solo en Yucatán sino en todo el mundo, de tal modo que la gran movilidad comercial que tuvimos en diciembre terminó por afectar con mayor intensidad a la economía”, señaló.
Ascenso explosivo
El incremento de los casos de Covid-19 generados por ómicron en Yucatán fue explosivo durante cinco semanas, sin embargo, en los últimos dos días el número de casos ha disminuido de manera significativa, la curva dio vuelta sin que hubiera una meseta, muy semejante al comportamiento mostrado por ómicron en Sudáfrica: cinco semanas de subida y otro tanto de bajada (D.Y. 3 de enero), de tal manera que se espera que el descenso sea igual de explosivo lo que regresaría al control de la pandemia en la primera semana de marzo.
Las características del Covid-19 generado por ómicron, síntomas respiratorios de tipo catarral de intensidad leve y de corta duración, lleva a plantear a algunos expertos que el final de la pandemia podría estar cerca, sin embargo, las nuevas mutaciones han disminuido el optimismo.
De acuerdo con varios analistas, la pandemia no terminará hasta que no se acaben los contagios y esta situación no está a la vuelta de la esquina, pues la vacunación, la principal aliada para lograrlo, todavía no alcanza el 60% y el porcentaje de los yucatecos que se ha infectado ronda tan solo el 4%, de acuerdo con las cifras oficiales.
Indicó que si la ola de ómicron mostrara una desaceleración en las siguientes semanas, “es probable que lleguemos a un control duradero y la enfermedad pase a una etapa endémica, semejante a la que tenemos con los catarros o la influenza, pero como dijimos, siempre y cuando no se desarrolle una variante con nuevas mutaciones que evadan al sistema inmunológico”.
“La mayoría de la personas desean que esto ocurra y se pueda eliminar al coronavirus, sino en todo el mundo, cuando menos en algunas regiones, de tal modo que podamos vivir nuevamente en un mundo sin coronavirus. Esto último parece improbable a corto plazo, por lo que las medidas de prevención continuarán siendo las herramientas para evitar la infección y mantener la salud. Solo el tiempo tiene la respuesta”.
¿Tener anginas representa alguna defensa contra el Covid-19?
En la garganta tenemos una estructura linfática llamada Anillo de Waldeyer conformado por las amígalas palatinas, adenoides, tubáricas y sublinguales, las cuales participan en la inmunidad local. A causa de esa función durante muchos años se ha tratado de relacionar la extirpación de las amígdalas con estados de inmunodeficiencia y el desarrollo de alguna enfermedad alérgica como asma, sin embargo no hay evidencias que lo puedan confirmar, solamente comentarios anecdóticos. En estos momentos el debate se ha reanudado y trasladado al campo de la pandemia de Covid-19.
Ahora se ha tratado de asociar el antecedente de amigdalectomía con una mayor frecuencia de Covid-19, y enfermedad más prolongada o grave. Sin embargo, los estudios observacionales que han revisado esta posible asociación en adolescentes y adultos han mostrado todo tipo de resultados.
Por ejemplo, el trabajo más reciente, publicado en septiembre de 2021 en la revista Acta Oto-Laryngologica por Elden y colaboradores demostró que la cirugía de amígdalas no supuso un riesgo adicional en cuanto a la gravedad de Covid-19, incluso demostraron un efecto positivo de la amigdalectomía, es decir, que la infección por SARS-CoV-2 fue menos frecuente en los pacientes con historia de cirugía de amígdalas. Por lo tanto el antecedente del procedimiento quirúrgico no constituyó un riesgo para padecer coronavirus, como tampoco parece determinante en el desarrollo de la enfermedad conservar las amígdalas.
La falta de asociación probablemente se deba a que el procedimiento quirúrgico no remueve todo el tejido linfático. Finalmente, debemos mencionar que la OMS no incluye a la amigdalectomía como un factor de riesgo para Covid-19.
