En el marco de un seminario en el que se expusieron prácticas y casos de éxitos en la aplicación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en pequeñas comunidades, municipios y pueblos indígenas, se presentó el documento de los ODS en lengua maya, que ya está disponible en la página web de Cifal Mérida, en Unitar y en YouTube.

El director ejecutivo de Cifal Mérida, Héctor Navarrete Muñoz, realizó la presentación del documento, ya que fue quien realizó la propuesta ante la ONU de traducir el documento de los ODS en lengua maya, con el objetivo de no dejar a nadie fuera y garantizar que todos los pueblos con lenguas maternas tengan acceso y formen parte de las acciones para alcanzar la Agenda 2030.

Navarrete Muñoz señaló que contar con ese documento en lengua maya es una manera de incluir a las comunidades mayahablantes en el mundo, tanto los estados en México que hablan la lengua maya como los de países de Guatemala, Belice, Honduras y El Salvador que son parte del mundo maya.

Igual agradeció el apoyo de todos los que hicieron posible el encuentro virtual en el que se enmarcó la presentación del documento, que traspasó la fronteras, para difundir los objetivos del 2030, y particularmente reconoció la colaboración de Sari Lorena Hau Ucán, del Indemaya Yucatán, quien se hizo cargo de la traducción del documento de los ODS a la lengua maya.

Navarrete Muñoz detalló que el documento está disponible en el sitio web de Cifal Mérida, y Unitar, y también se cuenta con el audiolibro disponible por medio de YouTube, para que la comunidad mayahablante pueda acceder por la red a esta importante documentación. 

Alex Mejía, director de la División de Personas e Inclusión Social de la Unitar y director general de la Red Global Cifal, Naciones Unidas, orador principal de la reunión, indicó que los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) no se pueden lograr a menos que todos se involucren, pues es la única manera para alcanzar el ideal de en términos de acabar con la pobreza, tener mejor educación y salud, y políticas de preservación del ambiente y del planeta.

Luego manifestó que la agenda de los ODS muestra como un derrotero que hay que seguir, pero no es propiedad de las Naciones Unidas, sino de la sociedad, empezando por cada casa, por cada localidad, ya que todos tienen la obligación de hacer del planeta algo mejor.

También recordó que la Agenda 2030 se dio a conocer en septiembre de 2015 y fue adoptada por etnias y culturas indígenas alrededor del mundo.

Por ello, destacó la trascendencia de que los ODS se hayan traducido a la lengua maya, “es darle la importancia que merecen a siete millones de personas del pueblo maya que son parte de la solución”, que se quieren involucrar y a veces no se les permite la falta de entendimiento, al no tener esos objetivos en su lengua madre.

Ahora tienen un audio libro de los ODS en su propia lengua, que les permitirá conocer de qué se tratan esos objetivos.

Asimismo, puntualizó que la implementación de los ODS empezó en enero de 2016 y venía avanzando en los 17 objetivos que se plantearon, pero llegó la pandemia y “hemos visto una realidad lacerante, por razones entendibles, pero es triste”, pues los financiamientos de política pública para lograr los ODS se quedaron atrás, había que darle prioridad a la lucha contra la pandemia.

Dos años después, en esta nueva época que se llamará post Covid-19, expresó que hay que hacer un llamado para volver a darle importancia y el ímpetu que necesita a los ODS, pues “no podemos dejar que lo urgente mate a lo importante”, ya que la lucha contra el Covid-19 es importante, pero también lo es la lucha contra la pobreza y mejorar en educación y salud.

Él destacó que está convencido que los ODS empiezan a nivel personal, con cada una de las personas que habitan el planeta, y que puede reflejarse en acciones tan sencillas como cuidar el agua.

En el seminario se tuvo la participación de Marta Goyeneche, gestora de proyectos de Cifal Málaga, quien manifestó que aunque la cultura se echó de menos en los ODS como un objetivo principal, la cultura está presente de manera transversal en cada uno de los objetivos propuestos.

Ella reconoció la agenda cultural del mundo y la contribución de ésta al desarrollo sostenible, por lo que consideró que la herramienta que se está entregando a la comunidad maya en su lengua nativa, va a ayudarle a desempeñar un papel crucial en la meta de los ODS.

La gestora habló de cómo desde la cultura se puede trabajar en dichos objetivos para lograr el hambre cero y la seguridad alimentaria.

Como ejemplo puse el canje de semillas como práctica tradicional en un pueblo de Turquía y como en Genalguacil, en Málaga, una población que estaba muriendo, pues los jóvenes se iban a vivir a la ciudad, y la población de adultos que se quedaba iba falleciendo, mediante la cultura se logró revivir el lugar, al convertir al pueblo en un museo local, que hoy es referente a nivel nacional e internacional.

Pablo Jurado, prefecto de la provincia de Imbabura y presidente de Cifal Ecuador, presentó también un ejemplo de cómo los ODS se hacen presentes de manera transversal en muchas áreas, y en este caso en el desarrollo de Imbabura al ser nombrado como geoparque por la Unesco.

El sitio tiene una vocación turística y en sus actividades se articulan de manera directa ocho de los 17 ODS, apuntó.