El Martes de Carnaval, o la “Batalla de Flores”, es el día esperado por miles de ciudadanos de Mérida para acudir con la familia o amigos a disfrutar del desfile de comparsas, los conciertos, espectáculos, comida o bebida.
Cada año es de los días más concurridos, en especial porque es la despedida de los desfiles carnavalescos y porque tradicionalmente es día inhábil laboral, al menos en Yucatán.
Sin embargo, este martes por segundo año consecutivo la pandemia de Covid-19 impedirá disfrutarlo ante el riesgo de contagio, pese a que el semáforo epidemiológico está en verde.
Carnaval de 2020 en el recinto de Xmatkuil

El último Martes de Carnaval realizado fue en la edición de 2020 en el recinto de Xmatkuil, donde se reunieron 150,000 personas, quienes abarrotaron Plaza Carnaval y llenaron el área de restaurantes y los juegos infantiles de “Chiquitilandía”.
En el lugar se pudo observar a padres, niños y adultos mayores a lo largo del recinto, quienes con sombrillas, sombreros y de otras maneras se protegían del incesante sol y calor.
Otro atractivo, en especial para los jóvenes, son los espectáculos que se presentan en las tarimas, en especial de grupos musicales que arman el baile.
Ríos de gente el Martes de Carnaval en Paseo de Montejo

Si bien 150,000 personas es una gran cantidad de gente, quizá la mayor desde que el Carnaval se realiza en Xmatkuil, aún no se compara con los ríos de gente que se veían en Paseo de Montejo, donde se realizó por última vez en 2013.
Se calcula que en la principal avenida de Mérida y otras calles del Centro Histórico, hasta el parque de San Juan, se llegaban a reunir casi 200,000 personas.
El centro de la ciudad prácticamente se dividía durante el paso de los carros alegóricos y comparsas.
Aún muchas familias añoran el Carnaval en el Paseo de Montejo y Centro Histórico, donde a lo largo del derrotero se instalaban tarimas con espectáculos musicales.
La “Batalla de Flores” en el Centenario y Parque de la Paz
Era común encontrarse con un ambiente festivo, donde grupos de jóvenes, adultos y familias enteras se divertían, comían o bebían en esa zona.
En muchas ocasiones la “Batalla de Flores” se extendía a otras zonas de la ciudad, como el zoológico Centenario o el Parque de la Paz.
Sin embargo, también tenía factores en contra como el daño a las jardineras o inmuebles del Paseo de Montejo, o que algunos ya lo consideraban una “cantina al aire libre”, con las consiguientes consecuencias, factores que llevaron a cambiar la sede a Xmatkuil.
