El Poder Judicial en México está anquilosado. Se resiste a modernizarse y mejorar la aplicación de la justicia, afirmó Patricia Olamendi Torres, experta en el tema de violencia de género y lideresa de la agrupación Todas México.
Por eso, añadió, existen muchos rezagos y casos de impunidad. Por ejemplo, en Yucatán, hay expedientes de juicios de pensión de alimentos que llevan más de tres e incluso hasta 20 años. Es algo grave.
“En toda América Latina ya funcionan los juzgados especializados, donde casos como los pleitos por la pensión alimentaria se resuelven cuando mucho en seis meses, mientras que en Yucatán les ha llevado hasta 20 años. Es una barbaridad, no puede ser posible”, recalcó Patricia Olamendi.
Durante su intervención en días pasados en una reunión de trabajo en el Congreso del Estado por la iniciativa “3 de 3”, la experta en la defensa de los derechos de la mujer expuso una lista de expedientes de los juzgados de Yucatán sobre casos de pensión de alimentos, así como de guarda y custodia de menores, que llevan más de tres años sin resolverse, lo que son claras muestras de impunidad.
Ella citó el expediente 2673/2001 del juzgado primero de lo familiar sobre pensión de alimentos, con ya 20 años de antigüedad, así como el 5986/2003, del mismo juzgado y por el mismo delito, con 18 años.
Además, mostró una lista de más expedientes de juzgados de Kanasín, el tercero de oralidad, primero de oralidad, sexto familiar, segundo familiar, segundo vespertino, séptimo familiar, quinto y sexto de oralidad, mixto civil y familiar.
El documento señala que de las 853 sentencias en materia familiar emitidas en 2021, solo revisaron las causales de pensión alimenticia, así como la guarda y custodia.
Entrevistada, la especialista indicó que con estos expedientes rezagados se confirma que “igual que en todos los estados del país, tenemos un problema enorme y brutal de inacceso a la justicia. El nivel de impunidad es del 96% al 98% en el país, algo aterrador”.
En el caso de Yucatán, “veo que la sociedad yucateca es cada vez más crítica y participativa, hay una cultura de decencia y de respeto que hay que aprovechar para que no se contamine como en otras partes del país”.
“Esto es una oportunidad para decir ‘aquí no beneficiaremos a ningún agresor ni violador y eso dignifica la política’. Yucatán puede ser un ejemplo de dignificación de la política que nos hace falta”, indicó.
La entrevistada remarcó que tienen que cambiar al Poder Judicial y todos los mecanismos de acceso a la justicia. Se puede provocar un problema mayor y seguir acrecentando la impunidad, que es enorme y brutal en México, añadió.
