El comedor comunitario Refettorio Mérida cumplió hace unos días dos años de dar asistencia a personas en situación de calle o condición vulnerable, con logros que superaron las expectativas de sus operadores.
La líder del proyecto de Fundación Palace Resorts, Odette Solís Espinosa, rindió un informe de actividades de 2020, 2021 y hasta abril de 2022 y la numerología que presentó le retribuyeron fuertes aplausos de la comunidad meridana que participa con donaciones y trabajo altruista en este programa.
El aprovechamiento que Refettorio Mérida da a los alimentos “que se irían a la basura si no lo rescatan” equivale a 33,785 kilogramos, con un valor comercial de $1.976,798.
La transformación de esos alimentos en platillos nutritivos permitió que proporcionen un plato de comida a 2,384 personas diferentes en 2020; a 2,795 en 2021 y 1,750 hasta abril de 2022.
Además, los voluntarios ayudaron a que los visitantes se bañaran, entregaron ropa limpia y cortaron el cabello y uñas a las personas que no tenían acceso a esos servicios de higiene personal.
El valor de este proyecto es que el equipo Refettorio Mérida recupera alimentos o insumos perecederos no vendidos en la Central de Abasto y negocios particulares.
Los chefs profesionales colaboradores los transforman en atractivos y nutritivos platillos para personas que no tienen hogar o viven una situación económica muy complicada.
Encuentra ayuda en la pandemia
En 2020, cuando empezó la pandemia del Covid-19, Refettorio Mérida dio servicio durante 145 días y repartió 20,943 platillos, en 2021 dio en 255 días 44,536 platos y en 2022 llevan 75 días con 18,444.
En esos mismos años recuperaron 7,890 kilogramos de alimentos, 16,128 y 9,767, respectivamente. En total, Refettorio Mérida sirvió 83,923 platillos.
El proyecto, que patrocinan numerosas empresas y donantes y apoyan los gobiernos estatal y municipal de Mérida, fue iniciativa del chef italiano Massimo Bottura y opera a base de voluntarios; por tanto, el trabajo de estos colaboradores es de mucha valía.
Así, en 2020 colaboraron 62 voluntarios que aportaron 2,712 horas de trabajo, en 2021 fueron 405 con 3,543 horas de trabajo y en 2022 ya son 205 con 609 horas laborables.
Extienden su labor a las mujeres
En un nuevo programa de apoyo a la mujer vulnerable llamada Casa de Vida Independiente, se informó que dan hospedaje y apoyo a siete mujeres para que continúen sus estudios o salgan adelante mediante la capacitación y fortalecimiento de su salud nutricional, económica y emocional.
Las ayudan para que cambien de vida y lo van logrando porque reanudaron sus estudios, una ya trabaja y ya no tienen miedo de enfrentar los retos que tienen.
El presidente de la Fundación Palace, Anuar Chapur Becil, afirmó que este proyecto de ayuda humanitaria es posible por la suma de muchos esfuerzos y los platillos que comen los beneficiarios son idénticos a los que venden los mejores restaurantes.
La parte triste de este evento social y humanitario fue cuando la joven Odette Solís anunció su retiro como líder del proyecto porque contraerá nupcias e iniciará una empresa propia, que era su sueño desde que tenía conocimiento del emprendimiento.
El equipo de chefs, los voluntarios y los coordinadores Claudia Georgina Bolio Pacheco, quien fue su mano derecha como coordinadora general de Refettorio Mérida; Michelle Ortiz Flores, coordinadora de Casa de Vida Independiente; Anuar Chapur Becil, presidente de la Fundación Palace; Daniela Vargas León, directora de la Fundación Palace; la secretaria de Cultura y las Artes, Loreto Villanueva Trujillo; el secretario de Participación Ciudadana del Ayuntamiento, Julio Sauma Castillo, y el centenar de invitados dieron una fuerte ovación a Odette Solís.
“Voy a llorar de emoción”, dijo por el micrófono.
En entrevista con el Diario, la lideresa del proyecto dijo que Refettorio Mérida le cambió la vida y cuando recibió la oportunidad de dirigir esta casa de asistencia comunitaria no lo pensó ni se arrepiente.
“Hice muchos amigos y contactos, encontré una bonita amistad, me voy satisfecha con los logros alcanzados”, dijo. “Valió la pena, vi felicidad en esta gente que no tiene oportunidades y escuché tantas historias reales que no me arrepiento de haber dedicado mi tiempo a este proyecto”.
Igual vaticinó que Refettorio Mérida seguirá cambiando vidas, cosechando el reconocimiento de la sociedad y de las autoridades gubernamentales.
