La celebración del Día del Padre confirmó que la recuperación económica comercial en Yucatán es casi total y que los restaurantes mantienen la preferencia de los consumidores en esta reactivación y las familias con buena dinámica y relaciones socioafectivas salen de paseo.
Familias de cuatro, cinco o seis integrantes caminaron en las plazas comerciales de Mérida como parte de los festejos a los papás en su día y que sirve para valorar la paternidad, como se vio en las redes sociales, donde los hijos presumieron fotos del papá y le dedicaron palabras de elogio, agradecimiento, los llamaron los mejores del mundo, el rey de la familia, el superpapá, aunque sea por este momento de alegría y de recuerdos.
Los restaurantes de todos tipos mostraron ayer que han logrado una recuperación acelerada porque las áreas de comida de las plazas estuvieron llenas de comensales durante el día. Y los restaurantes llamados de lujo ubicados en corredores comerciales aumentaron más del 30 por ciento su clientela en comparación con un domingo normal. Sin embargo, de acuerdo con la percepción del empresario restaurantero Paul Trotter, la ocupación de los restaurantes formales de Mérida es mayor en un 50 por ciento durante el Día de la Madre. Es decir, faltó un 20 por ciento para igualar las ventas por la celebración de las mamás.
Paul Trotter destacó que también influye que muchas familias festejan en la casa de los papás con el guiso preferido del jefe de la familia o porque ahora con el aumento de los contagios del Covid-19 son precavidos.
“Hoy es un buen domingo para los restaurantes y los comercios en general”, comentó el empresario. “Generalmente el festejo del Día del Padre es con desayunos y almuerzos, las cenas sí hay, pero es menor”.
Según su percepción, el sector restaurantero de Mérida ya está en los niveles de afluencia y consumo igual que en 2019.
Las tiendas departamentales aprovecharon la celebración para lanzar ofertas en ropa, calzado, accesorios, saco de vestir, corbatas, y perfumes, entre otros artículos que gustan a los padres, y tuvieron buena demanda al grado que la sección de playeras de marca se vendieron como pan caliente porque tuvieron descuentos.
La misma buena demanda tuvieron sacos de vestir, camisas de manga larga, corbatas, y vestidos de gala pero porque también las familias salieron de compras para las venideras graduaciones de fin de mes o de julio.
En fin, la actividad comercial fue intensa desde el sábado, aún cuando el festejo popular cayó a media quincena.— Joaquín Chan Caamal
