MÉRIDA.— Contribuir a mejorar la autogestión de productores de Tixméuac, Cantamayec, Oxkutzcab y Teabo es el objetivo del proyecto de economía social, coordinado por la Universidad Modelo con financiamiento de la Fundación W. K. Kellogg, y que ya se encuentra en su segunda etapa.

Precisamente para conocer los avances del proyecto, en el que participan estudiantes de la Escuela de Ingeniería de la Universidad Modelo, Sebastián Frías, gerente de programas de Fundación W. K. Kellogg, visitó la universidad y luego realizó un recorrido en las comunidades.

Previo a la presentación, el director general de la Universidad Modelo, Carlos Sauri Quintal, ofreció una rueda de prensa, acompañado de Sebastián Frías y de Mildred Lucely Ramírez Martín, productora de Teabo.

“Este tipo de proyectos son realmente relevantes porque hablan mucho de la misión y la visión institucional”, señaló Carlos Sauri Quintal, al hablar sobre esta estrategia, cuyo nombre real es “Integración y fortalecimiento de las capacidades organizativas, productivas, de autogestión y de vinculación a cadenas de valor solidarias de los grupos productores del sur de Yucatán”.

Sauri Quintal mencionó que también se busca generar una red de colaboración para proporcionar herramientas que ayuden a las comunidades a generar movilidad económica y social.

“Haremos una serie de acciones relacionadas con capacitación, con incorporar herramientas tecnológicas y herramientas técnicas, acompañaremos a los productores en algunos procesos, generaremos algunos canales, algunos vínculos.

“Pero a final de cuentas, tenemos claro que el verdadero éxito del proyecto es poder agregar valor social, que a través del trabajo podamos generar movilidad social y económica y que sea algo que se pueda perpetuar”, abundó.

Parte del proyecto es lograr que los productores mejoren sus procesos de producción primaria y de transformación de los grupos de productores, así como fortalecer sus procesos de comercialización, organización y logística.

El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 500 mil dólares, según se informó, arrancó en febrero pasado y tiene una vigencia de 18 meses, y, además de la Universidad Modelo, a través de las carreras de Ingeniería Industrial Logística e Ingeniería en Desarrollo de Tecnología y Software, también intervienen en la estrategia el Centro de Innovación de la universidad, GT Consultores, la fundación Ko’ox Taaní y la cooperativa Alternativas para el planeta.

La mayoría de los proyectos con los que se está trabajando son del área de alimentos y bebidas.— IVÁN CANUL EK

 

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