“Siendo empresas más humanas, las empresas tienen un éxito extraordinario”, señala Juan Manuel Sinde, presidente de la Fundación Arizmendiarrieta que, en coordinación con la Unión Social de Empresarios de México (USEM) y la Uniapac, presentará el Modelo Inclusivo Participativo de Empresa.
La presentación se realizará mediante Learning U, unidad educativa integral de Grupo Megamedia, el viernes 19 próximo a las 8:30 de la mañana y 3:30 de la tarde y consistirá en dar a conocer el modelo que la Fundación Arizmendiarrieta, con sede en España, ha aplicado desde hace algunos años en el País Vasco y Navarra.
El modelo está inspirado en la Experiencia Cooperativa de Mondragón, fundada por el sacerdote José María Arizmendiarrieta, que actualmente cuenta con 80,000 personas en los cinco continentes.
“Una de las misiones de la Fundación es aprovechar la Experiencia Cooperativa de Mondragón para implementar sus valores y las prácticas de gestión humanistas”, señala Juan Manuel Sinde, a quien acompañará en la presentación Jon Emaldi, integrante del Consejo Rector de la Fundación.
En entrevista con el Diario, junto con Alejandra Peña Pous, directora nacional de la USEM, Juan Manuel Sinde indica que con base en la Experiencia de Mondragón se ha diseñado un modelo de empresa que se apoye en el desarrollo de las personas para ser competitivos.
Por su parte, la directora nacional de la USEM comparte que el modelo sigue las bases de la Doctrina Social de la Iglesia donde se viven valores humanos y cristianos para ser más competitivos.
“Y ese el tema y la misión principal de la USEM: a la luz de la doctrina social transformar el mundo del trabajo (…) Para nosotros es motivador y esperanzador ver que en otras partes del mundo estamos en la misma frecuencia, estamos buscando poner a la persona en el centro del desarrollo y buscando humanizar a la empresa”.
Alejandra agrega que es importante que en este cambio de época los empresarios entiendan que las economías deben ser más solidarias, más humanas y más colaborativas para ser más fuertes y competitivas.
El modelo ha sido presentado en los parlamentos vasco y navarro, donde se aprobó por unanimidad con ligeras variaciones, así como con representantes sociales, políticos y empresariales de España.
Fuera de España, se ha presentado en Bruselas. Bélgica. México sería el segundo país tras un acuerdo entre la fundación y Unión Internacional de Dirigentes de Empresa Cristianos (Uniapac), organismo del cual forma parte la USEM.
El modelo también se presentará en el Consejo de Economía promovido por el papa Francisco, en septiembre, y en el congreso de la Uniapac que se llevará al cabo en Roma en octubre próximo.
Juan Manuel Sinde explica que se trata de un modelo abierto que requiere la adaptación a las circunstancias culturales y legales de los países y las empresas.
“Es un modelo que trata de implementar los valores del humanismo cristiano en la empresa y de hacerla más competitiva con base en buscar el desarrollo de las personas y la colaboración entre las mismas, que son valores cristianos”, reitera.
Informes e inscripciones al teléfono 9995-43-81-83 o al correo learningu@megamedia.com.mx.— JORGE IVÁN CANUL EK
El Modelo Inclusivo Participativo de Empresa consta de cuatro ejes:
Eje 1: Formular un proyecto compartido por los propietarios, directivos y profesionales/trabajadores de la empresa, que mejore la competitividad de la compañía, sea beneficioso a largo plazo para todos y en el que se dé prioridad a la sostenibilidad del proyecto colectivo sobre los intereses de cualquiera de los grupos citados.
Eje 2: Modificar las prácticas de gestión y la cultura de empresa, en la que la transparencia en la información, la colaboración y la confianza entre todos sus miembros sean las columnas principales del proyecto, en aras de una mayor competitividad y sostenibilidad.
Eje 3: Avanzar hacia la superación de la dinámica de confrontación entre capital y trabajo mediante la creación de un clima de confianza y acuerdo sobre el proyecto empresarial que permita la progresiva participación de los trabajadores en los procesos de gestión relacionados con sus competencias y, si las circunstancias lo permiten, una participación en los resultados de la empresa.
Eje 4: Preocupación por el impacto social de las actuaciones empresariales e implicación en algunos de los problemas sociales del entorno.
