Frente al pleno del Consejo Coordinador Empresarial de Yucatán, el nuevo presidente de la Fundación del Empresariado Yucateco (Feyac), Jorge Alcocer Vargas, recriminó que este sector de la iniciativa privada se está quedando atrás en su responsabilidad social.

El discurso de presentación de Alcocer Vargas en el marco de la firma de un convenio de colaboración con el CCE, realizado en la Cámara de Comercio de Mérida, generó un ambiente de total silencio entre los líderes de cámaras y asociaciones empresariales por la censura hacia el sector empresarial local.

“En 10 años, Yucatán únicamente tiene certificado a 32 empresas con el distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR) y Quintana Roo ya lleva 35 en tan solo tres años”, enfatizó el presidente de la Feyac.

“Yucatán siempre ha sido un referente en todos los sentidos, tenemos un gran grupo de empresarios, una inmejorable sociedad civil, una unión entre el gobierno, sociedad civil e iniciativa privada, pero creo que nos estamos quedando atrás, hay que redoblar los esfuerzos y pasos en la parte de la responsabilidad social”.

Nadie refutó la recriminación que hizo el representante del brazo social de la iniciativa privada.

Sin embargo, la presidenta de la Coparmex Mérida, Beatriz Gómory Correa, quien ya dirigió la Feyac, informó que el sindicato patronal que dirige trabaja en una certificación como organización promotora de la responsabilidad social.

También podrían sumarse a esta iniciativa para que todas las cámaras y asociaciones empresariales se conviertan en centros promotores de la responsabilidad social, y así ayuden a la Feyac para que aumente el número de ESR en Yucatán.

Alcocer Vargas sustituyó a principios de julio pasado a Juan Manuel Díaz Roche como presidente de la Feyac. Era parte de la directiva y fue electo para un período de dos años. Él es propietario de la empresa inmobiliaria AMG Desarrollos, la única ganadora de la distinción EDGE Champions por la gestión de la sostenibilidad dentro de sus proyectos.

“La Feyac nace hace 10 años como el brazo social del sector empresarial de Yucatán, la integran empresas de todos los tamaños, chicas y grandes, y quisiera pedirle a los presidentes de cámaras y asociaciones que nos den un espacio en sus consejos para que les presente el trabajo de esta fundación porque hay que tener más empresas que se sumen, que tengan más prácticas de responsabilidad social en el estado”, dijo.

“Ayer me reuní con el presidente de la asociación de bancos de México, algunos empresarios de los que están aquí asistieron, y me decía que estamos viviendo entre cocodrilos porque hoy Yucatán sigue siendo una referencia y tiene un oasis de seguridad comparado con el resto del país, pero no lo veamos muy lejos porque Quintana Roo está a dos horas y media del estado”.

“Lo que hace la Feyac es intervenir en comunidades donde se detectan necesidades y que el día de mañana podrían ser focos de inseguridad, de adicciones, de futuros sicarios, etcétera”.

“Para que la buena seguridad se pueda mantener, hay que hacer nuestra parte como empresarios, tenemos que remojarnos, no podemos dejarle todo al gobierno, tenemos que sumarnos y ser corresponsables de nuestro entorno como generadores y agentes de cambio”.

“Nosotros como empresa tenemos el privilegio y la responsabilidad de ser agentes de cambio en los entornos difíciles, y esto significa atender las colonias, municipios y el estado donde estamos. Pido todo su apoyo para que nos convirtamos en dos o cinco años en uno de los estados con mayor número de empresas certificadas como ESR y se sumen más empresas afiliadas a la Feyac para tener un mejor Yucatán, para que podamos seguir invirtiendo y siga siendo sostenible a largo plazo”.

Desafíos

Alcocer Vargas señaló, en entrevista posterior, que otro de los retos importantes de la Feyac es la obtención de recursos económicos para darle continuidad a los programas, acciones y actividades de los centros comunitarios como el que desarrollan en el fraccionamiento Flamboyanes, Progreso; Tahdziú, ADN en las colonias del Sur y varios proyectos de participación social.

Al año la Feyac requiere de $3 millones a $5 millones para la ejecución de todos sus programas en cada uno de los centros comunitarios donde trabajan.

El modelo de desarrollo de la Feyac dura cinco años y cada centro comunitario tiene su etapa de maduración y en esa función se asignan los recursos económicos.

Luego afirmó que en 10 años de trabajo de la Feyac hay buenos resultados. Puso como ejemplo el fraccionamiento Flamboyanes, que es el centro con mayor antigüedad con cinco años, donde dieron un cambio de 180 grados en la vida de los habitantes y del lugar.

El presidente del CCE, Iván Rodríguez Gasque, refrendó el compromiso de los integrantes de este máximo organismo del sector empresarial yucateco a continuar con los cambios en la sociedad y ratificó su colaboración con el trabajo de la Feyac.— Joaquín Chan Caamal

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán