Representantes de asociaciones civiles conocieron ayer el proyecto ejecutivo del Gran Parque La Plancha que tuvo algunas modificaciones, unas aceptadas y otras rechazadas, en relación con el Plan Maestro que diseñaron especialistas de la UNAM con opiniones de profesionales yucatecos.
La presentación la realizó el arquitecto Javier Muñoz Menéndez, director del despacho de arquitectos que elaboró el diseño, y el director del Instituto de Movilidad, Desarrollo Urbano y Territorial (Imdut), Rafael Hernández Kotasek, enlace del gobierno del estado con la sociedad civil.
Entre los profesionales y representantes de la sociedad civil que asistieron a la presentación estuvieron el arquitecto David Sosa Solís, el maestro Marco Tulio Peraza, la ambientalista Olga Díaz Ordaz, el ferrocarrilero Roger Gómez, María Eugenia Núñez Zapata, José Luis Sierra Villarreal y el presidente de la asociación civil Gran Parque La Plancha, Félix Rubio Villanueva.
Hernández Kotasek informó al grupo que hoy martes vendrá a Mérida el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval González, pero no detalló la agenda de visita del jefe militar.
El Gran Parque La Plancha: diferencias de opinión
Félix Rubio informó que personal del gobierno del estado pasó ayer casa por casa para invitar a los vecinos a un evento en el terreno de La Plancha a la una de la tarde de hoy.
“No nos invitó a ese evento”, señaló el presidente de la asociación Gran Parque La Plancha. “La de hoy (por ayer) fue una reunión de tres horas y prácticamente quedaron pendientes varias cosas que trataremos en una nueva reunión el próximo lunes”.
El arquitecto Muñoz Menéndez calificó el diseño como lo mejor que le ha pasado a Mérida porque será un gran proyecto.
El profesional confirmó que el parque tendrá un lago artificial, como ya anunció el gobernador Mauricio Vila Dosal, pero algunos asistentes hicieron notar que el diseño ocasionaba pérdida de espacio que podría ser aprovechado para la siembra de árboles que darían mayor calidad ambiental al rumbo. Por ejemplo, el proyecto ejecutivo propone la construcción de andadores de 6 a 7 metros de ancho en casi dos kilómetros, lo que quitará espacio para una buena cantidad de árboles.
El Plan Maestro, diseñado por especialistas de la UNAM con opiniones de profesionales yucatecos, proponía andadores de 3 metros de ancho y la cubierta de las rieles del ferrocarril con árboles de la región para la preservación de esa infraestructura ferroviaria.
Lo mismo pasó con el anfiteatro de 10 mil metros cuadrados que, según los representantes de la sociedad, no era necesario y también ocuparía una buena parte del terreno.
Sin embargo, lo que más objetaron fue la construcción de un lago artificial por el tipo de suelo kárstico de la ciudad, el desperdicio del agua y la inevitable filtración del agua al manto freático aun cuando se permeabilice el piso del lago artificial.
Lo que sí aceptaron y apoyarán fue el cambio de lugar del Museo del Ferrocarril. El proyecto ejecutivo propone que pase a un andén techado que sirvió de talleres, lo que parece una buena decisión porque protegerá los vagones, cabuces, maquinarias y otros objetos de valor históricos de este medio de transporte ferroviario.
Buscan no afectar lo ya establecido
El proyecto ejecutivo propone la creación de corredores de artesanías, dos museos y un área para una muestra de la gastronomía yucateca, pero algunos asociados argumentaron que esta zona de Mérida tiene una gran oferta de comida no solo yucateca sino de gran variedad y podría saturar esta actividad y afectar los negocios que funcionan en Paseo de Montejo, la calle 47 y calle 60 conocidos como el corredor gastronómico y turístico de Mérida.
“Se propuso que una de las naves techadas de los talleres se use como corredor de negocios que promueva la economía yucateca, que sea para la venta de antojitos regionales y platillos de la gastronomía nacional, sería una gran muestra, pero uno de los presentes dijo que podría saturar la oferta gastronómica de la zona”, informó Rubio Villanueva.
“En vez de gastronomía que se use para una biblioteca, muestra de artesanías permanentes o algún museo como por ejemplo del henequén”.
El señor Rubio Villanueva también reclamó que en la limpieza del terreno de La Plancha retiraron más de 500 árboles que ya tenían buenas dimensiones y pudo adelantar la reforestación del sitio. Lamentó que no tuvieran cuidado de mantener esos árboles de la región.
“Hernández Kotasek nos informó que mañana (por hoy) llega el secretario de la Defensa y le preguntamos si había la posibilidad de hablar con él para comentarle algunas cosas del parque que van a construir”, dijo el empresario.
“Hernández Kotasek nos dijo que ‘no creo que se pueda’. Y aunque nos informó de la visita del secretario de la Defensa, no nos invitó a ningún evento de La Plancha, que según me dijeron mis vecinos los citaron a la una de la tarde en el terreno”. Vamos a ir algunos vecinos, no sé qué va a ser, si le presentarán al secretario este proyecto ejecutivo, no sé qué será, no tengo idea, pero va a estar presente el secretario de la Defensa; el presidente López Obrador vendrá el fin de semana, nos comentó Hernández Kotasek”.
Félix Rubio informó que el director general del Imdut no informó de la fecha de inicio de los trabajos, ni el presupuesto que se destinará a la construcción del parque La Plancha. Solo hablaron del proyecto del fururo parque.
“La reunión fue interesante. Sabemos que no es culpa ni de Hernández Kotasek ni del arquitecto Muñoz de que no nos hayan invitado para aportar ideas en la elaboración del proyecto ejecutivo. Tuvo que venir una orden del gobernador Vila Dosal para decirle haz el proyecto y considera las cosas que propongo. El gobernador ha ignorado el consenso de los vecinos y lo que nos gustaría que tenga el parque de La Plancha”.
Rubio Villanueva recordó algunos antecedentes del proyecto del parque. En junio de 2013 se realizó la primera actividad, que fue la siembra de 115 árboles sobre la acera de la calle 46.
En 2014 crearon la asociación civil, en la administración del gobernador Rolando Zapata, a quien se le planteó el proyecto y estuvo de acuerdo. Le gustó la idea y designó a un funcionario para el desarrollo del proyecto.
En agosto de 2014 hicieron una junta multidisciplinaria con la participación de 132 personas, entre ellos arquitectos, ingenieros, antropólogos, biólogos, expertos ambientalistas, vecinos y representantes de la sociedad civil.
