Panificadoras, panaderías y pastelerías de Mérida han resentido los efectos de la inflación en los precios de insumos básicos como la harina y el aceite.
La inflación ha obligado a los panaderos a subir los precios de panes como el francés, que ahora se vende en $7 en la mayoría de los casos, con el fin de mantener sus productos a raya, con la calidad como en años anteriores.
En algunas panificadoras indicaron que sus clientes se han quejado por los precios, pero los han mantenido gracias a la misma calidad de sus productos y la explicación de que todo ha subido incluso no sólo en las panaderías.
Expusieron en algunos casos que tienen que competir con la “competencia desleal” de los productos que se ofrecen en los triciclos.
Aumenta el precio del pan en Yucatán
Astrid Díaz Llanes, administradora de una panificadora, indicó que en lo que va del año los precios ha aumentado de tres a cuatro veces en diferentes productos. Señaló que el preció del aceite es uno de los que más ha aumentado.
Un bidón de aceite de 20 litros costaba el año pasado $370 aproximadamente y ahora cuesta $700, casi el doble.
“En las harinas si nos ha dado mucho trabajo. Antes con $35,000 podíamos comprar unos 40 a 45 bultos y ahora nos alcanza para 28 bultos de 40 kilos”, señaló Astrid Díaz. “De repente nos llega el mensaje que a partir de tal mes va a tener un incremento del 10 por ciento”, comentó.
El pan francés de $5 pesos subió a $7 y el pan surtido subió de 6 a 8 pesos.
Algunos panes rellenos también han elevado sus precios de forma considerable, por ejemplo, la hojaldra rellena de jamón y queso se vendía en 2021 a $15 y ahora a $18.
Señaló que el impacto del aumento de los insumos se refleja en el precio de los productos.
“Tenemos clientes que nos cuestionan por qué les subimos tanto y a veces por más que les explicamos no les quitamos el enojo que tienen, a pesar de que en todo aumentó, pero han descubierto que el sabor es lo que vale”, señaló.
La trabajadora reiteró que no cambian los ingredientes con los que elaboran sus productos porque la calidad es lo primero.
Astrid Díaz lamentó que muchos otros panaderos le pongan a sus barras más fermentación para que estén más inflados, pero huecas.
“La verdad que nos mantenemos al límite de los precios hasta que ya no se pueda más”, comentó. Por último dijo que tienen una competencia que es desleal, la de los triciclos pero lo que ofrecen es de baja calidad.
