Bajo el incesante sol de la mañana un grupo de jóvenes militares se ejercita arduamente. No importa si hay que tirarse al suelo y llenarse la ropa de lodo del pasto aún húmedo por las recientes lluvias, lo importante es el adiestramiento para defender al país y mantener su soberanía.

El adiestramiento es muy importante para cada uno de los integrantes de las Fuerzas Armadas, ya sea del Ejército o Fuerza Aérea Mexicanos, es parte de su formación, de la vida activa del militar.

Para eso existe un plan general de adiestramiento, señala el capitán primero de infantería Eliot André Arizmendi Alavez, comandante de la 10a. Compañía del Servicio Militar Encuadrado.

La capacitación y adiestramiento sirve a cada efectivo, pelotón, sección, corporación o unidad para cumplir un objetivo en específico.

El adiestramiento que reciben los elementos que causan alta en la X Región Militar tiene que cumplir tres fases, indica el oficial Arizmendi: la primera fase en el Centro de Adiestramiento de Combate Individual, cuyas instalaciones están en Peto, Yucatán. En ella los efectivos experimentan la transformación de su vida civil a militar y tiene una duración de dos meses.

La segunda fase se realiza en cada unidad, dura 15 días y el adiestramiento es específico de acuerdo con la unidad en la que van a causar alta.

Finalmente, señala el capitán, pasan cuatro semanas en el Centro de Adiestramiento Regional, donde por lo general la capacitación se da a secciones y corporaciones completas.

El sol cada vez pega más fuerte, los jóvenes “reclutas” se limpian el sudor y continúan con sus actividades.— Gabriel Chan Uicab

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