La mañana de ayer alumnos, docentes y operativos del jardín de niños “Zamná”, en el fraccionamiento Cordemex, brindaron cálida, emotiva despedida a dos entrañables maestras que, al jubilarse, cierran una brillante página en la historia de la educación preescolar en ese plantel.

Se trata de las maestras Gabriela Yleana Segovia Paredes y Nelly Josefina García Rejón, quienes se jubilan tras 45 y 30 años de servicio, respectivamente.

Alumnos y compañeras educadoras organizaron un acto de despedida en el cual los estudiantes dedicaron canciones expresando lo mucho que las quieren y el recuerdo bello que de ellas siempre tendrán.

Diana Castilla Miranda, directora del plantel, condujo el sencillo, pero emotivo acto en el que el joven Emmanuel Carrillo Segovia, hijo de la maestra Gabriela, exaltó los valores de la docente recordando una frase que su mamá ha tenido siempre de su profesión: “Mientras ames tu trabajo, éste no será tal”.

“Educar a un niño es la más noble de las profesiones”, comentó el orador, quien con la voz quebrada por la emoción dio gracias a Dios por el privilegio de tener a su madre, por la cual siente total admiración debido a la entrega, la pasión y el entusiasmo demostrados todos los días, “construyendo en cada niño el futuro de hombres y mujeres de bien”.

Carreras

Gabriela Yleana Segovia Paredes realizó sus prácticas profesionales en el jardín de niños “Zamná” y terminó sus labores profesionales ahí.

Con 45 años de servicio y es egresada de la Normal de Educadoras. Comenzó su servicio profesional en la comunidad de Cenotillo a los 20 años de edad, donde permaneció dos años. Después fue directora del jardín “Niños Héroes” de Umán por 25 años.

En 2003 la nombraron supervisora en Izamal y más tarde en Muna, San Haroldo, La Alemán y finalmente a la zona 32, donde permanece hasta su jubilación.

En su trayectoria ha tomado muchos cursos con los cuales avanzó en su profesionalización y brindado a las docentes estrategias educativas que propician nuevos saberes.

La maestra Nelly Josefina García Rejón, con 30 años de servicio, es egresada de la Normal de Educadoras y su ingreso al servicio fue el 1 de septiembre de 1992.

Es licenciada en educación preescolar. Trabajó en Las Coloradas, Colonia Yucatán, Tizimín, Kinchil, Kaxatah, Motul, Progreso, fraccionamiento Las Américas y desde hace seis años en el jardín de niños “Zamná”, donde realizó prácticas profesionales y concluyó su etapa como docente.

Ella tiene habilidades relacionadas con los aprendizajes de la exploración y comprensión de la naturaleza, las artes, teatro para niños.

Ha sido una profesional responsable y con apertura a los nuevos retos y cambios de la educación preescolar de hoy.

Durante la pandemia fue una entusiasta promotora del uso de las tecnologías para mantener el contacto y la atención para con sus educandos.

Ambas maestras coincidieron en que la pandemia del Covid ha dejado un impacto poco positivo en la educación preescolar y si bien el uso de la tecnología contribuyó a que este no fuera tan severo, es un hecho que habrá que redoblar esfuerzos en los aprendizajes socioemocionales.

El preescolar es una etapa donde el ser humano desarrolla habilidades y socializa, el aprendizaje es elemental, pero el desarrollo de la conciencia de persona y su relación con los demás y su entorno lo es todo.

Tras la ceremonia se realizó un convivio en el cual se sirvió un refrigerio para el personal del preescolar en honor de las maestras jubiladas.— Emanuel Rincón Becerra

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