Las ánimas del Mayab salieron a bailar jarana la noche del lunes con una vaquería que se llevó al cabo en un escenario, montado a un costado del Palacio Municipal, hasta donde se dieron cita cientos de personas.

La llamada Vaquería de las Ánimas formó parte del Festival en su honor que organizó el Ayuntamiento de Mérida. Los ballets titular y juvenil de la comuna se volvieron pixanes y tuvieron a su cargo los tradicionales bailables.

Integrantes del ballet del adulto mayor recrearon una escena de ofrendas y rezos frente a un altar en el que se pusieron pibes, frutas, veladoras, flores, incienso, entre otros elementos.

Los “mehen pixan”, o almas de los niños,  estuvieron haciendo sus travesuras con la energía eléctrica del evento.

Los ballets salieron en procesión para anunciar la fiesta de la vaquería, los bailes y realizar las suertes sobre un escenario que se instalo sobre la calle 62 con vista de sur a norte. En el fondo recrearon un altar con pintura con dos mujeres a su lado y fachadas de casas.

Los jaraneros con los trajes típicos salieron con la cara pintada como si fueran calaveras y bailaron con música grabada.

Con problemas técnicos

En el evento participaron integrantes del ballet infantil, que no pudieron estar acompañados de la Orquesta Jaranera que dirige Edwin Irineo Canul Cuxim, debido a problemas eléctricos según se informó.

El evento que inició a las 9 de la noche incluyó las jaranas: Mosaico yucateco, Cochinita pibil, La jota jarana, Lanceros y codos, El Degollete,, Pichito amoroso.

Para cerrar se escuchó El torito y las Dianas. Al final subieron al escenario todos los respectivos grupos con sus maestros y equipo, para tomar la fotografía del recuerdo.

La conducción del evento corrió a cargo de Rodolfo Chuc y Raúl Lam.