La fuerza ciudadana cimbró el parque de la colonia México en Mérida, en defensa del INE. Espacio insuficiente para la gran respuesta a la convocatoria de defender el Instituto Nacional Electoral.
Tantas personas que da para hacer una cadena humana, plantarse enfrente y organizar pequeñas marchas que recorren las calles contiguas al edificio del organismo.

Ya está el tumulto, el hervor, pero en las avenidas que convergen en el lugar se ven personas que acuden. Vehículos, bicicletas, motocicletas se aproximan. Unos bajan del transporte público. El chofer de una combi es advertido por sus compañeros, a través de la radio, de que hay mucho tráfico. Le sugieren cambiar de ruta. Por lo menos seis voces gritan: “¡Nooooo! Nosotros vamos al Parque de la colonia México!”…Otros a pie. Entusiastas, determinados en defensa del INE.
En defensa del INE: la fuerza ciudadana cimbró a la colonia México en Mérida
Es el poder de la convicción personal para pronunciarse a favor de una institución que le ha permitido a esos mismos ciudadanos, con su voto, colocar a los servidores públicos de distintos colores. Están convencidos de que, si una institución sí funciona en este país es el INE. Le respetan y aprecian.

La concentración a favor del INE, en Mérida, es la expresión de los ciudadanos con todo su esplendor y vigorosidad. Familias completas, hombres, mujeres, abuelos incluso con bastón o andadera, niños y algunos hasta acompañados por sus mascotas.
Aquí no les mueve el encono sino la templanza, para decir “¡Con el INE no!”. Corean, aplauden. Atan, por toda la manzana, una cuerda con globos color rosa mexicano, tono distintivo del organismo autónomo.
En defensa del INE corean canción de Rocío Banquells, con letra adaptada
Cantan: “Este INE no se toca, basta ya de…”, un arreglo a la letra de aquella famosa canción de Rocío Banquells, de 2007. Por grupos, se organizan las consignas: “No somos uno, no somos cien, somos miles, cuéntennos bien”. Frases dichas fuerte, alto, con toda la sonoridad de la voz.

Personas que pausaron su jornada dominical para aportar su presencia a la defensa del INE. Trabajadores que acomodaron su rutina para participar antes de ir a su trabajo. Familias que integraron la actividad a sus quehaceres de fin de semana. Jóvenes que llegaron con sus amistades para estar y ser parte, desde la calle, de las decisiones ciudadanas del país.

Ciudadanos firman a favor de la protección de la autonomía del INE
Sí se ven algunos rostros de cuadros partidistas, empresarios o sus dirigentes, pero, como debía ser: los grandes protagonistas son los ciudadanos. Por eso no hay discursos protagónicos. Sólo la invitación a documentar la asistencia con una firma.

En consecuencia, las hojas con el formato se acaban pronto. Quienes llevan cuadernos, arrancan hojas para sumarlas a la acción. Nadie quiere quedarse afuera, quedar en el anonimato. Todos desean dejar su nombre y rúbrica para que a quienes corresponda les quede claro que ciudadanos, desde Yucatán, desechan toda reforma electoral que afecte la integridad del INE.

Horas de sol y efusividad. Momento de emoción al encontrarse con muchos a quienes al igual que ellos no les intimida la diatriba. Saben que cientos están acá, pero son más quienes no llegaron por diferentes razones.
El eslogan de la institución se hizo realidad como nunca: “El INE nos une”.
Ya no lo dijeron sus promocionales en la radio y la televisión. Lo expresaron las voces en las calles, de ciudadanos con credencial de elector en mano, en frente de sus instalaciones.
Los ciudadanos ganaron la calle, la capacidad de movilización y usaron su voz para subrayar: “¡Yo defiendo al INE!”

