Desde hace 14 años José Armando Pacheco León, originario de Homún, realiza una promesa de fe a la Virgen de Guadalupe: viajar en bicicleta de su pueblo a la Basílica de Ciudad de México.

Él salió de su tierra en su bicicleta “La negra” el 31 de octubre pasado y ayer regresó de esta difícil ruta con un cargamento especial sobre su espalda.

José llevaba una imagen de la Virgen de Guadalupe que mide 1.80 metros de altura, otra de San Juan Diego y una más de San Judas Tadeo, ambas de casi un metro de altura, así como tres imágenes del Divino Niño Doctor.

Todo estaba empaquetado con plástico para que resistiera el largo viaje de Ciudad de México a Mérida y tenía un peso aproximado de 45 kilogramos.

A Pacheco León le apodan “Hércules” desde pequeño porque era un niño prematuro extremadamente flaco.

En entrevista con el Diario en el santuario guadalupano de San Cristóbal, donde hizo una parada para demostrar su devoción a la virgen del Tepeyac, Pacheco León contó sus peripecias de su largo viaje en bicicleta.

Fue una travesía cansada, pero tranquila “porque iba protegido por la Virgen de Guadalupe”. Pasó en bicicleta por Campeche, Tabasco, Veracruz, Puebla y entró a Ciudad de México por la caseta de Chalco.

De ahí tomó la Calzada de Guadalupe, llegó a la Casa del Peregrino y luego al santuario de la Basílica de Guadalupe.

En su trayecto a Ciudad de México hizo una parada de algunos días en Puebla, donde compró las imágenes y visitó el santuario del Niño Doctor. Dijo que la imagen grande de la Virgen morenita le costó $2,300, la de San Judas y San Juan Diego a $800, y las del Niño Doctor a $60 cada una.

Cuando oyó el precio de un Niño Doctor en el puesto ambulante del parque de San Cristóbal, en Mérida, consideró que es muy exagerado porque pedían $500 por la imagen del mismo tamaño.

Cumplida su promesa en la Basílica de Guadalupe, el 3 de noviembre, a las dos de la tarde, emprendió el regreso en bicicleta a Mérida y ayer completó el cansado viaje y el lunes regresaría a su pueblo Homún para entregar los regalos.

La Virgen de Guadalupe es para su esposa Jéssica, el San Judas es suyo para que siempre le otorgue trabajo, el San Juan Diego para su hijo Brandon, y los Niños Doctores para su hermanita, sobrina e hijo adoptivo.

“Estoy cansado, pero contento por haber cumplido un año más mi promesa; salvo la lluvia que me cayó en algunos tramos, el viaje fue tranquilo”, señaló.

“Estoy agradecido con la santa virgencita de Guadalupe porque me da salud, no tengo enfermedades, me da trabajo y porque tengo vida”.

Accidente de peregrinos

Sus acompañantes en esta travesía, Karla León Soberanis y Ángel Núñez Medina, quienes viajaron en motocicleta y en algún momento siguieron otra ruta, informaron que está cambiando el trato a los peregrinos guadalupanos.

Según relató, en las catedrales de la ciudad de Veracruz y Palenque no permiten el ingreso de los feligreses ni que las personas realicen campamentos en el atrio o la calle para descansar. En esas dos iglesias no pudieron entrar porque estaban cerradas.

Ellos sí tuvieron un accidente de tránsito. En territorio veracruzano un tráiler los sacó de la carretera, cayeron entre la maleza y las piedras.

Ángel Núñez, quien es pareja de Karla León, sufrió probable fractura de la clavícula, la tiene vendada y cuando lleguen a Homún irán a un médico.

Afortunadamente, dijeron, la motocicleta solo tuvo daños leves, y pudieron seguir el trayecto hasta llegar junto con José Armando a San Cristóbal.

Ellos colgaron una hamaca en los troncos de los árboles y descansaron este domingo, antes de emprender el regreso a su pueblo.— Joaquín Chan Caamal

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.