Leo Moguel, en su andar por calles del centro de Mérida, todos los días deleita el paladar de decenas de personas vendiendo kibis “clásicos”, rellenos de queso de bola o de carne molida, polcanes y las famosas “piedras” que se disfrutan más en los partidos de béisbol.

Vecino del fraccionamiento San Antonio Kaua, refirió que este empleo lo hace sentir bien y hasta comparte la historia de estos antojos árabes a quienes le preguntan qué son.

Igual compartió que vivía con su padre, pero ahora está solo y tiene que ver por él mismo. Tiene un amigo “kibero” y empezó a trabajar con él hace ocho meses. Con su “caja” de delicias se le puede encontrar en la calle 65 entre 60 y 62, donde le va muy bien.

En esta época decembrina cuando mucha gente sale a la calle sus kibis tienen mayor demanda, afirmó. “Los yucatecos somos ‘kiberos’”.

El vendedor ambulante refirió que turistas le piden kibis y le preguntan cuánto tiempo pueden durar en buenas condiciones.

La respuesta es 24 horas aproximadamente y al parecer este antojo se ha ido al viejo continente.

El lunes alrededor del medio día ya había vendido unos 60 kibis.

Él se instala a las ocho de la mañana y concluye la jornada a las cuatro de la tarde, pues le gusta hacer amigos.

Precios de los Kibis en Mérida

Los kibis que ofrece son de queso de bola, rellenos de carne molida y los “clásicos”: los dos primeros son los que más le piden.

Los “clásicos” valen $15 y las otras dos variedades mencionadas, $17. La bolsa de “piedras” y los polcanes están a $15.

Leo detalló que no elabora los kibis ni los demás productos, va por ellos a temprana hora a casa de su amigo e incluso cuando llega al punto de venta están calientes estos antojos rellenos de repollo, que son los favoritos de numerosos empleados de oficinas.

Según indicó, gana $200 diariamente y como vive solo eso le rinde para sus camiones, comida y ropa.