El presidente de la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin), José Abugaber Andonie, reveló ayer que esta organización presiona al gobierno federal para que entregue las grandes obras públicas a los constructores mexicanos.
Su participación en el foro nacional “Infraestructura Sostenible, pilar para el desarrollo y bienestar de México”, que se realizó en el Centro de Convenciones Siglo XXI, fue la más aplaudida por la asistencia porque mostró que está en desacuerdo con que las grandes obras las realice el Ejército como dispuso el presidente Andrés Manuel López Obrador.
El foro nacional formó parte de la Expo Construcción 2022 que organiza la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) de Yucatán. Hubo tres mesas panel y una conferencia magistral del director de estudios económicos de Citibanamex, Iván Arias Gallegos.
En la primera mesa panel “Infraestructura, motor económico y de bienestar” participó el gobernador Mauricio Vila Dosal, quien se retiró en forma anticipada porque, según explicó, asistió a la toma de compromiso de la directiva local del Index.
El mandatario indicó que, en Yucatán, ya no se habla de recuperación económica, sino de cómo seguir avanzando, porque de los 25,000 empleos que se perdió, en los momentos más críticos de la pandemia, ya se ha generado 32,000, es decir, 11,000 más de los que se cerró; además, se tiene el mayor número de personas registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en la historia del estado.
El líder nacional de Concamin recibió los primeros aplausos cuando felicitó a la CMIC por sus 69 años de fundación en el país (que cumplió el miércoles pasado), por destacar a Yucatán como sede de los eventos de la CMIC, y por su gestión para que las grandes obras del gobierno federal sean para los empresarios de la construcción.
“No es casualidad que estemos celebrando este evento en el bello estado de Yucatán, es cuna de una de las civilizaciones mesoamericanas más importantes del mundo, la cultura maya, que nos deja muchas aportaciones, una de ellas su arquitectura que se destaca por ser una de las más ricas en el mundo por la complejidad y tecnología que desarrollaron en su momento”, señaló en su discurso en la inauguración del foro.
“Yucatán es considerado el centro financiero, académico, cultural, médico, industrial y comercial del Sureste; es la cuarta economía más dinámica del país sigue creciendo por la importancia que tiene la industria manufacturera de la construcción, que tiene un impacto positivo en el estado”.
“Yucatán destaca por la atracción de inversiones, por la llegada de importantes empresas internacionales que generan empleos y una importante derrama económica para el país, reconozco el gran trabajo del gobernador y la labor de la CMIC”.
“Hoy vengo con una visión muy clara de la importancia que tiene esta gran cámara de la construcción, es un pilar fundamental para el país y para la Concamin”, dijo.
“Tiene un gran impacto a nivel nacional, gracias al trabajo de los expresidentes, los famosos búfalos, y a Francisco Solares, actual líder nacional de la CMIC, por el respaldo y el liderazgo nacional e internacional en un sector tan importante que genera tantos empleos y bienestar para las familias de México”.
“Cuenten con todo nuestro apoyo desde la Concamin. No dejaré de presionar al gobierno federal para que entregue más obras a los constructores. Es muy importante que los constructores tengan hoy las grandes obras de este país, no la Sedena, que hace muy buen trabajo, pero realmente los constructores tienen toda la experiencia”, afirmó ante los aplausos de los asistentes.
“Hay que cambiar esta forma de la obra pública porque 2019 fue un año muy bueno, pero traemos una baja de casi un 20% en 2021 y se debe a que el gobierno federal no entrega las grandes obras a los constructores de este país, que saben hacer muy bien las cosas. Todos somos mexicanos y hay que esforzarnos para buscar que cambie eso. Cuenten conmigo para hacer este cambio”.
“Ya estamos trabajando, nos reunimos, hablamos y pedimos a la Secretaría de Marina que entregue las grandes obras de los estados a los constructores, no dejaremos de trabajar en este sentido”.
El líder nacional de la CMIC, Francisco Solares Alemán, expuso el panorama crítico de la industria de la construcción que está afectada no solo porque no recibe obras públicas del gobierno federal, sino por la pandemia de Covid y la guerra entre Ucrania y Rusia.— Joaquín Chan Caamal
El propósito de esta reunión entre constructores del país es escuchar las distintas opiniones y propuestas para fortalecer a México, dijo.
La CMIC tiene mucho que aportar y dio cifras: en 2021 la industria de la construcción aportó el 7% del PIB nacional, lo que equivale al producto anual de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Durango y Zacatecas juntos.
La construcción es la cuarta actividad económica que más riqueza genera, da empleo a más de cuatro millones de mexicanos, lo que la ubica como el número 4 en la creación de empleos formales.
En países desarrollados la expansión, modernización y mantenimiento de la infraestructura son un potente motor de crecimiento y desarrollo económico, y una base sólida de bienestar social.
Quienes tienen mayor infraestructura tienen mejor calidad de vida. Sin embargo, la industria de la construcción mexicana enfrenta momentos difíciles y graves retos que se han agudizado como consecuencia del impacto de políticas públicas adversas del gobierno de México y por la pandemia.
Estas dos condiciones tienen un impacto negativo en la industria de la construcción que se reflejan en los indicadores de inversión y producción.
La inversión tuvo un decremento del 24% de 2011 a 2021, la producción cayó un 37% en el mismo período, el personal ocupado bajó un 28% en 2021 en comparación con 2018. A la par, el alza significativa en el índice de precios en el sector de la construcción aumentó a más del doble.
La inversión pública en infraestructura descendió de 5.9% del PIB que tenía en 2019 a solo 2% en 2021, con la agravante que el 61% del presupuesto federal que se destina este año a la infraestructura se concentra en dos estados de la República.
Si a eso le suma que gran parte de este presupuesto federal está concentrado en los grandes proyectos prioritarios que determinó el gobierno de la República, se pone en difícil situación a las pequeñas, medianas y micro constructoras que son el 97% en el país.
“Atravesamos momentos muy difíciles por falta de trabajo por esos dos factores, por la insuficiente inversión y la concentración geográfica de las grandes obras del sector público”, señaló el líder nacional de la CMIC.
“Además, hay un aumento del nivel de desconfianza por la falta de respeto al estado de derecho, desconocimiento de contratos de particulares, especialmente en el ramo energético y porque el desarrollo de las obras están en manos de las Fuerzas Armadas”.
“Esto ocasiona una ruptura de algunas cadenas de valor y ahora la guerra de Ucrania aumenta los combustibles, el acero, el aluminio, entre otros insumos de la construcción”.
Solares Alemán afirmó que frente a este panorama, la postura de la CMIC es clara: poner a México por encima de cualquier interés y cooperar, no confrontar.
Quiere ensanchar el terreno común entre los sectores públicos y privado, acercándolos en sus coincidencias y minimizando las diferencias porque está seguro que todos quieren un México más justo, más próspero y seguro.
También coinciden con las metas del cambio del gobierno federal: ordenar el gasto público, acabar con la corrupción, respetar el medio ambiente, acabar con la inseguridad, tener una mejor educación, mejores servicios de salud, disminuir las brechas entre el que más tiene y el que no tiene nada.
En lo que no coinciden, es en la forma de alcanzar estas metas, por ello los empresarios que generan los empleos, la riqueza, pagan impuestos que permiten al gobierno realizar su trabajo y ayudar a quienes menos tienen, proponen trabajar coordinados con los tres niveles de gobierno y caminar en el mismo rumbo, porque caminos opuestos es retroceso seguro.
