“El 14 de febrero es una fecha que a todos nos gusta celebrar con la pareja, con amistades, con la familia, y estamos esperando que genere mayor movimiento desde el fin de semana, cuando muchos empiezan a celebrar”, comentó Claudia González Góngora, presidenta de la Cámara de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) en Yucatán.
Entrevistada sobre las expectativas de ventas en el Día del Amor y la Amistad, comentó que aunque “cae en martes esperamos que (ese día) haya mayor afluencia de gente en los restaurantes”.
Los restauranteros esperan que les vaya mucho mejor que durante la pandemia de Covid-19, incluso mejor que el año pasado.
Es una tendencia de todos los años, pero el año pasado había restricciones, hubo un rebrote de Covid; sí hubo ventas, pero no tan buenas en comparación con otros años, dijo Claudia González.
“Es una fecha que genera mayor afluencia para el sector restaurantero en general, estamos esperando buena derrama económica, un aumento de 30%” en las ventas en comparación con el año pasado, añadió.
Como el Día del Amor y la Amistad será entre semana, expuso, en los restaurantes esperaban que se empezara a celebrar desde ayer viernes o incluso el lunes.
“Los restaurantes ya se prepararon, ya anunciaron en sus redes sociales lo que manejarán, lo que están ofertando en cenas”, añadió.
Estas promociones las aplica cada socio según le convenga.
“El flujo de gente se ve mayormente en el horario de la cena”, añadió. “Ya nos reportaron varios restaurantes que están casi llenos (en reservaciones) en muchos lugares con promociones”.
Claudia González dijo que a partir de la Feria Yucatán en Xmatkuil les va bien a los restaurantes, ya que al levantarse muchas restricciones aplicadas por la pandemia “nos permitió retomar un comportamiento normal”, de modo que “en diciembre cerramos bien, con resultados positivos”.
Pero a estas alturas de 2023 ha habido algunas complicaciones por el aumento de precios de los insumos para preparar alimentos, lo que ha obligado a muchos restaurantes a aumentar sus precios.
“El año pasado tuvimos alzas de 20% en frutas y verduras y en este año se están dando incrementos de hasta 30% en la masa, las harinas, el huevo, la cebolla, el tomate…”, explicó. “Tenemos que buscar un punto de equilibrio, no es fácil tomar una decisión para el incremento de precios”.
“El mayor reto con el que nos estamos topando ahorita los restauranteros es un problema general, el incremento de precios que se ha dado desde el año pasado, pero el tema de la inflación no es estatal, es un factor a nivel internacional”, reiteró.
La inflación ya impacta en la afluencia porque la gente reduce el número de visitas a los restaurantes.
“En general en todos los restaurantes hemos visto que después de pandemia los consumidores cuidan un poco más su bolsillo, aunque al parecer ya se estabilizaron más las cosas”, agregó.
Otro reto de los restauranteros es: “Mantener un equilibrio sin perjudicar el negocio, conservar fuentes de empleo y no impactar el bolsillo de los consumidores”.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
