Orgullo y gran pasión experimenta la joven Katia Herrera Herrera cuando porta el traje característico de las escaramuzas y realiza las suertes del deporte mexicano por excelencia.

La sonrisa siempre presente hace parecer sencillo el reto que las jóvenes como Katia enfrentan en el ruedo en una competencia, en la que se requieren varias habilidades para lograr una buena ejecución.

Katia Herrera es la reina de la Unión de Asociaciones de Charros del Estado de Yucatán y es integrante de un equipo de escaramuzas. La joven tiene 19 años en la práctica de la charrería.

Su amor por los caballos la hizo acercarse a esta disciplina que considera muy bonita, muy mexicana y de la que se siente muy orgullosa.

Ella cuenta que a los seis años de edad se inició en un equipo infantil (desde los cuatro años se puede practicar este deporte) y siguió en la etapa juvenil, que concluye a los 18 años, para integrarse a la categoría libre.

La comunicación que guardan entre compañeras es muy especial, pues realizan cruces, giros, cabalgan y debe haber una coordinación perfecta para ello.

Un arte con disciplina

Otra de las suertes que realizan es la pinta raya, en la que dos integrantes por equipo tienen la responsabilidad de hacer este acto, que consiste en cabalgar con el caballo y frenar de golpe para quedar en un área marcada con una raya.

El contacto con los caballos es una de las primeras cosas que se aprenden, comparte Katia, pues cada animal tiene un temperamento diferente. Se dice que el caballo siente lo que ellas sienten, y deben tener una conexión importante para dominar los movimientos y las suertes que realizan en el ruedo.

A lo largo de sus años de escaramuza ha tenido cinco caballos y por fortuna ha logrado una buena conexión con todos.

Rueda de prensa por encuentro de escaramuzas.  José Valerio Caamal Balam

Eso sí, cada vez que tiene que cambiar de caballo es como empezar de cero, hay que ir trabajando poco a poco con el animal, ganando su confianza y estableciendo la conexión que requieren.

Sobre la vestimenta que utilizan, señala que es de lo más bonito de la disciplina. Ella tiene en su haber entre 15 y 20 trajes, entre los que usa para competencia y los que viste como reina de la Unión de Asociaciones de Charros del Estado.

Cuando compiten, las ocho integrantes que debe tener el equipo tienen que vestir exactamente igual.

Los vestidos que utilizan se caracterizan por tener holanes, mangas que pueden ser cortas, tres cuartos o largas, deben tener un moño en la parte de atrás a la altura de la cintura y portar un lazo en la cabeza.

No deben usar en el traje colores fosforescentes, sino que hay un rango de tonalidades que es el permitido usar, una gama amplia que resalta los colores del folclor mexicano.

De ahí en fuera, los diseños cambian en cuanto a los bordados y otros detalles que lleva la prenda.

Katia Herrera disfruta tanto este deporte mexicano que, afirma, seguirá practicándolo mientras el cuerpo aguante.