La lluvia, viento frío y cielo nublado a causa del frente frío número 41 bajaron al mínimo la actividad comercial y turística en Mérida, pero no la paralizó.
El mal tiempo ocasionó la suspensión de la tradicional Bici-Ruta dominical del Paseo de Montejo y el centro de la ciudad, suspendió las actividades artísticas del programa municipal Mérida en Domingo y también tuvo un impacto negativo en la feria oaxaqueña del parque de Santa Ana que concluye hoy.
Después de dos semanas de alta afluencia y buenas ventas de artesanías, ropa típica, helados y comida tradicional de la feria oaxaqueña, en su despedida la asistencia fue muy baja desde su apertura hasta la una de la tarde, lo que se reflejó en los puestos, el restaurante al aire libre que vende tlayudas y quesadillas y la heladería.

Mejora un poco la afluencia al terminar la lluvia
Sin embargo, la feria no estuvo solitaria porque cuando amainó la lluvia comenzó a aumentar el número de visitantes, principalmente turismo nacional e internacional que se mueve en la ciudad a pie.
Similar panorama se observó en Paseo de Montejo durante la mañana: andadores con poca gente que caminó protegida con paraguas; restaurantes al aire libre vacíos, hoteles con huéspedes en la puerta esperando que pasara la lluvia para salir de paseo y carriles libres de bicicletas porque no hubo Bici-Ruta por el mal tiempo.
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Los negocios que siempre tienen alta demanda como café Impala, sorbetería Colón, Starbucks, en Paseo de Montejo, casi no tenían clientela.
Los museos de antropología, donde se exhibe piezas de la civilización maya prehispánica, y la casa gemela, siempre en Paseo de Montejo, y la Casa de Montejo, en la plaza grande, mantuvieron buena afluencia de visitantes, a pesar de las malas condiciones climáticas.
¿Dónde estuvo mejor la actividad turística y comercial en Mérida?

La actividad turística y comercial en Mérida tuvo su “mejor” expresión en la calle 60 norte, Paseo de Montejo, Plaza Grande y zona de mercados porque cada domingo estas áreas están atiborradas de gente, pero hoy fueron contados los que compraron y pasearon.
Quienes le dieron movilidad humana a las calles de la ciudad fueron los trabajadores y familias que acostumbran realizar sus compras en los mercados municipales porque no suspendieron su tarea.
El tianguis artesanal y los puestos de comida instalados en la Plaza Grande empezaron a recibir mayor número de clientes después del mediodía, una vez que pasó la fuerte lluvia matutina.
Incluso, conforme avanzaron las horas mejoró el tiempo, se vio mayor claridad en el cielo, aparecieron por momentos los rayos solares y solo prevaleció rachas de viento frío, por lo que Mérida empezó a recuperar su dinamismo comercial y turístico que la caracteriza.
