Las investigaciones sobre la avioneta que anteayer se desplomó en la Sambulá apuntan a un error del piloto.

“De milagro sobrevivieron, fue una caída estrepitosa”, expresó un piloto de ese tipo de avión ligero.

El error del piloto al dar un viraje fue determinante en ese percance porque a la hora que ocurrieron los hechos no había lluvia, niebla u otro factor que disminuya la visibilidad.

El desplome fue en horas de la tarde, momento en que el viento era “normal, tampoco había rachas de aire ascendentes”.

Aeronave desplomada, con antecedentes

La aeronave modelo Cessna que cayó en esa colonia cercana al aeropuerto había tenido dos percances similares hace varios años. El primero en diciembre de 2009 en la carretera Mérida-Motul y la segunda ocasión en la carretera Chicxulub Puerto-Uaymitún, sin que hubieran personas lesionadas.

En el primer percance, el piloto Ángel López Rodríguez “Pantera” maniobró la nave modelo hasta el aterrizaje de emergencia en ese camino. El avión estaba en buenas condiciones operativas a pesar de su antigüedad.

Se supo que en el nuevo caso el Cessna se preparaba para aterrizar en la pista orientada de Norte a Sur, pero había otra nave en situación similar.

La segunda nave iniciaba preparativos de aterrizaje en la otra pista, la orientada de Poniente a Oriente.

Por tanto, la Torre de Control del Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam) ordenó al Cessna disminuir su velocidad en espera de que se concrete el aterrizaje más próximo.

Según nos informan, el piloto de la nave disminuyó tanto su velocidad que prácticamente se quedó sin sustento en el aire.

Al mismo tiempo solicitó realizar el viraje a su izquierda, lo que casi consiguió, pero por la lentitud en que iba no la completó y perdió más altura.

“Debió recuperar altura y velocidad para maniobrar”, fue un comentario recibido.

Al descender mucho, pasó cerca de varias antenas y topó con el cable más alto de unas torres de electricidad.

En parte, ese choque aminoró la velocidad de caída. Finalmente el pequeño avión cayó en un predio.

La nave quedó como pérdida total. Su matrícula se reasignará a otro avión similar.

Las averiguaciones continuarán y se determinará la causa, aunque todo apunta a una falla humana.

Testimonios

“Estaba regresando de la tienda y escuché que la avioneta volaba bajo, estaba como inestable, se iba ladeando. De repente se atoró en los cables y cayó”, relató Pamela, una adolescente que vive en la colonia Sambulá, muy cerca de donde el jueves por la tarde se desplomó la avioneta, propiedad de una escuela de aviación.

Una mujer adulta explicó que vio a la aeronave chocar con los cables de las torres de alta tensión instalados a la altura de la calle 100 con 73 de la colonia Nueva Sambulá y cómo la avioneta se proyectó hacia el piso de un amplio terreno en esa dirección, donde antes funcionaba una gasera y actualmente funciona una empresa que prepara comida para el personal del aeropuerto de Mérida.

“Varios vecinos y yo corrimos a ver. Los señores que trabajan ahí se acercaron y vieron a dos personas, una estaba inconsciente y la sacaron primero, luego sacaron al otro”, comentó la mujer visiblemente impresionada ante lo ocurrido.

Unos minutos después se escuchó el sonido de las unidades de emergencia de la Secretaría de Seguridad Pública que comenzaron a llegar, una tras otras, alertadas por llamadas de los vecinos al número de emergencias 9-1-1.

“Abrevien unidades, abrevien, se desplomó un 66 (aeronave)”, se escuchó en la radio de un policía que tomaba conocimiento de un hecho de tránsito en el fraccionamiento Juan Pablo II.

Esta no es la primera vez que esta aeronave, con matrícula XB-CHW, tiene una situación similar: en dos ocasiones tuvo que aterrizar de manera forzosa, la primera en diciembre de 2009 en la carretera Mérida-Motul y la segunda ocasión en la carretera Chicxulub Puerto-Uaymitún, sin que se presentaran personas lesionadas.

En esta ocasión la aeronave no tuvo tiempo de llegar a un espacio seguro y se desplomó luego de chocar con los cables de alta tensión.

Hasta la tarde de ayer se desconocía el estado de salud de la tripulación.

Los vecinos señalaron que los trabajos de las autoridades estatales y federales se extendieron hasta cerca de las 11 de la noche del jueves. Hasta la tarde de ayer, la universidad responsable y propietaria de la aeronave no había emitido alguna información al respecto.

Gabriel Jesús Chan Uicab es licenciado en Periodismo y Ciencias de la Comunicación; en 2011 ingresó a Grupo Megamedia, primero en la división de Medios Ligeros. Actualmente es reportero de las fuentes policíacas y de seguridad (Fiscalía, Juzgados…) en la Agencia Informativa Megamedia.