VALLADOLID.— Con un llamado a empoderar a las mujeres, Edna Catalina Monreal Pérez, o Caty Monreal, presidenta nacional de Rosa Mexicano A.C., advirtió que en México se registran al día unos 11 feminicidios y las instituciones no hacen lo suficiente para frenar esa violencia de género.

La activista, hija de Ricardo Monreal Ávila, senador de Morena, llegó para dar una plática a un grupo de mujeres y con formar el primer comité de Rosa Mexicano A.C. en el estado.

En rueda de prensa, Caty Monreal dijo que en el pasado, hace unos 20 años, cuando se hablaba de feminicios en México, la referencia era Ciudad Juárez Chihuahua.

En la actualidad, lamentó, es en todos lados y cada vez es peor y la mayoría de ese tipo de crímenes está relacionada con algún familiar.

Sobre la asociación que fundó y encabeza, dijo que en Rosa Mexicano pretenden empoderar a las mujeres desde adentro y se está trabajando para promover el amor propio, la salud mental, el autocuidado y empoderamiento de mujeres y niñas.

Recordó que desde la conformación en 2012 de la asociación han buscado replantear el lenguaje y las acciones que giran alrededor de la discriminación y violencia. Parte de la diferencia del actual enfoque es la atención en dos ejes trasversales: el empoderamiento económico y el emocional.

“Sanar las heridas que las mujeres y niñas tenemos, es fundamental para lograr un verdadero empoderamiento”, dijo.

No hay freno a la violencia

La visita fue para dar una plática a un grupo de mujeres que se reunieron en el restaurante Agustín Gusto, que funciona en la planta baja del hotel “María de la Luz” y conformar el primer comité en el estado.

Argelina Ontiveros Sánchez, fue la encargada de invitar a Caty Monreal para que visite la ciudad a dar una plática a mujeres, encuentro al que asistieron alrededor de 40 mujeres, quienes escucharon la plática que se les impartió.

Antes del encuentro, la visitante dio una rueda de prensa, en que la que habló de la situación que prevalece en el país en materia de violencia de género y recordó que todos los días se registra un promedio de 11 feminicidios en varias partes del país.

No se trata, precisó, de hacer más leyes para juzgar a los presuntos responsables de estos delitos, sino simplemente que no haya impunidad, que se aplique la ley.

Trata de blancas

Además se tiene conocimiento de la existencia de una red de trata de blancas que explota sexualmente a mujeres, además de las constantes desapariciones de mujeres, en tanto las instituciones no hacen su trabajo de manera eficiente.

Recordó que hoy día muchas mujeres ocupan espacios políticos, pero en realidad un gran número de ellas no sabe ni siquiera por qué está en la posición que le otorgaron por cuestiones políticas, y no cumple con la defensa de las mismas mujeres, incluso se sabe que la misma mujer afecta de alguna manera a otras mujeres, anteponiendo en muchas ocasiones la parte política antes de atender la violencia de género.

Manifestó que el objetivo de Rosa Mexicano es crear una red de solidaridad en todo el país y que haya presencia de todo México, y para ello han instalado más de 20 comités en toda la República sin importar su condición y cada vez se suman más mujeres al proyecto.

En cada rincón del país los grupos de mujeres tienen sus propias características y se les da diferente atención, de acuerdo a la actividad que desarrollen, subrayó. En el caso de Valladolid el comité estaría conformado por mujeres empresarias que acudieron al desayuno ayer.

En Rosa Mexicano, refirió Caty Monreal, pretenden empoderar a las mujeres desde adentro y se está trabajando para promover el amor propio, la salud mental, el autocuidado y empoderamiento de mujeres y niñas.

Recordó que desde la conformación en 2012 de la asociación han buscado replantear el lenguaje y las acciones que giran alrededor de la discriminación y violencia. Parte de la diferencia del actual enfoque es la atención en dos ejes trasversales: el empoderamiento económico y el emocional.

“Dar oportunidades de gestión, cursos pláticas, y diversas actividades que busquen sanar las heridas que las mujeres y niñas tenemos, es fundamental para lograr un verdadero empoderamiento. Si no se sana no se puede ejercer un liderazgo efectivo”, manifestó.