La madrugada del sábado, hora de Mérida, será coronado Carlos III como monarca de Reino Unido. En muchos países hubo interés de los ciudadanos en este acontecimiento y México no fue la excepción.
¿Qué planes tienen los británicos que radican en Yucatán? ¿Celebrarán? ¿Se sienten entusiasmados con la idea de un nuevo rey? Las opiniones son encontradas.
Paul Smith, originario del Reino Unido y quien vive en Yucatán, señala que está muy emocionado por la coronación de Carlos III.
“Crecimos con la Reina (Isabel II) como cabeza de nuestra monarquía y amamos la tradición de tener una familia real”, dice. “Tiene mucho que dar al país y nos da un sentimiento de orgullo nacional”.
Afirma que, para él, Inglaterra no sería lo mismo sin la familia real.
Comparte que vería el protocolo de la coronación en vivo por televisión y sus amigos irían a su domicilio a las 4 de la mañana para disfrutar de recetas tradicionales inglesas y “tal vez un par de botellas de champán”.
Indica que sus familiares que aún viven en Inglaterra también están muy entusiasmados con las celebraciones de este fin de semana.
“Nuestros amigos en Londres saldrán a las calles para ver la procesión (del nuevo monarca y su esposa Camila), y otros amigos y familiares en diferentes partes del país lo verán por televisión, participarán en fiestas callejeras o irán al pub local y lo verán con una pinta de cerveza o más champán”.
Un cambio en la Historia
Paul ha vivido en Mérida durante tres años y medio y desearía estar en Reino Unido para las festividades, pues así sería testigo de la Historia en desarrollo, pero también se siente muy feliz de poder verlo con sus amigos “en la hermosa Mérida”.
“Hace mucho más calor y las posibilidades de lluvia son mucho menores”.
Opiniones contrarias; desearía ver abolida la monarquía británica
Por su parte, Christine Audain, también británica y residente en Mérida desde 2016, admite que la coronación no es importante para ella, así que no vería la transmisión por televisión. “Iré a una fiesta de piscina de un querido amigo que está celebrando su cumpleaños”.
Resalta que, como ciudadana británica, preferiría ver abolida la monarquía. “Son una familia privilegiada que heredó su posición solo por nacimiento. A pesar de que trabajan, su riqueza no guarda proporción con el valor que aportan al país”.
Sin embargo, confiesa que la mitad de sus familiares están emocionados por la coronación y la otra mitad comparte su desinterés. Por esa razón no añora estar en Inglaterra para el evento.
“Iré a Inglaterra en agosto, pero para ver a mi familia, no para celebrar la coronación de un hombre de 73 años y su esposa que parece tener delirio de ser reina simplemente porque se casó con él”, declara.
“El príncipe Felipe (de Edimburgo, esposo de Isabel II) nunca fue rey”, sentencia.
