MÉRIDA.- Cuando parecía que las salas de cine ya se habían extinguido en el centro de Mérida, el Fantasio reabre hoy sus puertas al público.
El lugar, que en diferentes momentos de su historia ha sido también teatro, se ubica en el interior del Parque Hidalgo, ubicado en la calle 60 con 59.
Así, la décima entrega de las saga de “Rápidos y Furiosos” es el filme con el que dicho cine abrió su cartelera. Las funciones son de 7 y 9:40 de la noche.
El precio de los boletos es de 45 pesos por persona. Según la información difundida en redes sociales, las instalaciones fueron remozadas para brindar confort a los asistentes.
Cabe recordar que el pasado 30 de marzo cerró sus puertas el Cine Rex, que pertenecía a la cadena Cinemex, y se encontraba en el parque de Santiago.
El primer cine de Mérida
La historia de los cines en Mérida es muy nutrida, ya que en alguna época había decenas de ellos tanto en el centro de la ciudad como en las colonias. Se podría decir que el primer cine de Mérida funcionó en el Circo Teatro Yucateco, un coso taurino techado que se ubicaba en la calle 57 por 68 del barrio de Santiago a principios del siglo XX y que en 1902 fue testigo de la primera función cinematográfica proyectada con un equipo Lumiere.
Hacia 1915 en ese mismo vecindario, sobre la calle 57, abrió sus puertas el salón Apolo. Su vistosa fachada era la enorme cara de un payaso cuya boca abierta era la puerta de acceso. En 1922 se convirtió en el cinema “Rívoli” y años después en el cine “Rex”.
También en Santiago, al poniente del parque, se inauguró el cine “Frontera” que en 1924 cambió su nombre por el de Rialto. Ahora funciona ahí un supermercado. Más tarde, sobre la calle 59 entre 70 y 68 fue inaugurado el Cinema 59 cuyo inmueble alberga ahora a una iglesia cristiana.
Cines en el centro de Mérida
Muchos otros cines abrieron sus puertas en el primer cuadro de la ciudad. Uno de ellos fue el Novedades que se ubicaba sobre la calle 61 entre 60 y 62 en lo que hoy se conoce como pasaje Picheta.
A la vuelta, sobre la calle 60 entre 59 y 61, se encontraba el “Cantarell” y en el parque Hidalgo, el “Fantasio“. El primero se convirtió posteriormente en una tienda de artículos electrodomésticos y el segundo fue acondicionado como un teatro y ha abierto y cerrado sus puertas de manera intermitente.
Muy cerca de ahí, frente al Congreso (calle 59 con 58), funcionó el cine Internacional y en los cruzamientos de la calle 62 con 57 la gente asistía al cine Colonial que posteriormente pasó a llamarse Premier. Retrocediendo hasta la esquina del candado, en la 60 con 65, podíamos hallar al cine “Aladino” antes de que su lugar fuera ocupado por una tienda comercial y siempre sobre la 60 pero a la altura de Santa Lucía, se ubicaba el Olimpia Vistarama que dejó de dar funciones en 1992 al igual que el Cantarell.
Otro cinema que se encontraba muy cerca de la plaza principal era el Mérida, que posteriormente pasó a ser un teatro con el nombre de Armando Manzanero.
Los teatros Peón Contreras y Daniel Ayala también ofrecieron proyecciones; el primero contó con un cinematógrafo Lumiere desde 1887 de modo que los asistentes podían disfrutar tanto del séptimo arte como del teatro. En los años 40´s el teatro se dedicó a la proyección de películas pasando a llamarse Cinema Peón Contreras. La sala comenzó a deteriorarse hasta que en 1974 fue rescatado devolviéndole su vocación teatral. En cuanto al Daniel Ayala, se llamó Teatro Cine Principal hasta que a finales de los años 70 fue rebautizado por disposición del gobierno del Estado.
Cines en las colonias de Mérida
Otras salas fueron abriendo en distintos barrios como el de San Cristóbal donde funcionó el cine Esmeralda, justo frente al parque Allende y que hoy es un estacionamiento. La misma suerte corrió el cine Alcázar, ubicado sobre la calle 57, frente el parque de la Mejorada. Fue inaugurado en 1916 con el nombre de Cine Venecia pero dejó de funcionar en 1920.
En 1925 abrió sus taquillas con el nombre de Odeón pero cambió su nombre un año después. San Sebastián, San Juan y Santa Ana también tenían cines; este último barrio contaba con El Encanto y en la época del cine mudo existieron el Montejo y Pathé, ambos frente al parque. En las colonias que poco a poco iban surgiendo el gusto por las películas hizo que ahí también llegara el séptimo arte. Así, se inauguró el cine Maya, en la colonia Alemán, y el Pedro Infante o Infantilandia, en el Sur. Por otro lado, en Cordemex la gente podía disfrutar de sus filmes favoritos acudiendo al Centro Cultural y cerca del reparto Dolores Patrón se encontraba el Cine Colón que por un buen tiempo fue el más lujoso de la capital yucateca.

