Uno de los elementos básicos de la alimentación en México es el maíz, en tortillas y otros productos elaborados con masa.

Al paso del tiempo han cambiado los procesos de producción de tortillas y masa, hasta llegar al uso de máquinas para alcanzar mayor productividad. Pero sigue siendo indispensable el elemento humano, personas cuya labor no es tan fácil como podría parecer a muchos.

En un día común para quienes trabajan en molinos, se procesan hasta 600 kilos de maíz y una tonelada de harina que se combinan para la elaboración de masa, tortillas y tostadas.

“Para hacer cualquier proceso se necesita saber cómo manejar el maíz. Hay que lavarlo, luego limpiarlo, hacerlo masa y combinarlo con otra materia prima para pasarlo a las máquinas, donde se vuelven tortillas o masa”, explicó Jorge May Xool, encargado del molino “La Mocita”.

En ese establecimiento laboran cuatro personas, entre mujeres y hombres, las cuales platican cómo es su jornada y los peligros que corren en el trabajo.

“Entro a las 7 de la mañana, pero se abre desde las 5. Lavamos el maíz, lo secamos, se tritura y luego con la masa empezamos revolviéndola en la maquina con la harina, de ahí ya sacar pedidos entre nueve de la mañana, luego reposa la maquina un rato y proseguimos después”, indicó Reina Canché Ku.

“Falta que vengan la personas y vean, es caloroso el trabajo, se ve fácil, pero requiere fuerza y hay sus peligros. Con las máquinas se pueda llevar la mano, ha pasado. Todo trabajo tiene su riesgo y este no es la excepción”, añadió.

En su día a día tratan con muchas personas, sin embargo comentaron que hay quienes no tienen buenos tratos hacia ellos y los han hecho pasar malos ratos, pese a ello buscan disfrutar su trabajo.

“Hay personas que rebajan nuestro trabajo, dicen es lo que toca hacer y hazlo, hasta con la expresión todo tiene que ver. ni gracias dan algunos. Creo que a todos nos afecta. A la gente le falta ser un poco más empática y humilde para poder decir gracias”, manifestó Jorge May.

“Ayuda el buen ambiente que tenemos nos llevamos bien y también en mi caso disfruto despechar a la gente, platicar con los clientes que vienen de muchos lados, cuando vienen platican, hacen buen ambiente, pero igual vienen otros que bueno no tienen en cuenta la labor, por nuestra parte atenderlos bien y ver que están a gusto lo es todo”, platicó Clara Canul Euán.

Como muchos trabajos tienen sus altas y bajas en la venta, por ello le piden a la sociedad entender que cuando los precios suben no es solo para los compradores, sino también para ellos, puesto que los materiales que usan también aumentan.

“Hay lugares donde avisan va a subir el producto y luego la sorpresa que ya subió. Mayormente sube mucho la harina y el maíz. La tonelada de maíz esta como en $9,500 y la harina a $13,000”, explicó Jorge May.

Agregó que la mayor paga por un buen servicio son los modales.

“El agradecimiento tiene mucho que ver, el mejor pago es el gracias más que lo económico, porque se valora eso y da ganas de seguir dando un buen servicio y nos motiva a seguir mejorando cada vez más”, subrayó Jorge May.—VANESSA ARGÁEZ CASTILLA

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