Para que sus alumnos tomen conciencia de la importancia de la inclusión y sean agentes de cambio, la maestra Melissa Escalante Uc, docente del jardín de niños “Concepción Castro Andrade”, en la colonia Maya, impulsó un proyecto integral que incluyó a la comunidad educativa en general en el aprendizaje de la Lengua de Señas Mexicana (LSM).
De acuerdo con un comunicado, este proyecto incluyó actividades que dejaron aprendizaje no sólo en los alumnos, sino también en los docentes, directivos, madres, padres de familia y todos los involucrados en los procesos educativos.
Lo que inició como una necesidad se convirtió en una gran oportunidad de crecimiento, de aprendizaje y de conocimiento. Trabajar la Lengua de Señas Mexicana para comunicarnos con alumnos que presentan necesidades educativas específicas no es una tarea fácil, pero podemos lograrlo, explicó Melissa Escalante Uc, docente del plantel.
Mediante el proyecto “Aprender a través de la Lengua de Señas Mexicana” el personal docente, alumnos y padres de familia se prepararon con cursos, pláticas y talleres para adoptar conocimientos que les ayuden a facilitar y mejorar la comunicación óptima dentro de las aulas.
Entre los alumnos de la escuela, perteneciente a la Secretaría de Educación del Estado de Yucatán, se encuentra Yezabel, quien fue fuente de inspiración para el desarrollo de este proyecto.
Yezabel presenta una discapacidad auditiva, lo que motivó a su maestra y a todo el cuerpo docente de este plantel.
Parte de esa reorientación de actividades fue la capacitación en la LSM, que se estableció con éxito en los niños de tres y cuatro años de edad del plantel, para que Yezabel se desenvolviera en un ambiente inclusivo y, en consecuencia, tuviera una educación de calidad que impulse su desarrollo.
Wendy Gómez Medina, madre de Yezabel, destacó el compromiso de las docentes y los padres de familia en generar un espacio de inclusión a favor de su hija.
También mencionó que si bien al principio existieron dudas acerca de la educación integral que la institución podía ofrecer a la pequeña, la comunidad del plantel nunca dudó de las buenas prácticas y enseñanzas que podían brindar.
Como mamá de una niña con discapacidad, quiero que mi hija se desarrolle en la sociedad como cualquier otro niño. La lucha ha sido bastante rigurosa, pero en esta ocasión estoy infinitamente agradecida con las autoridades educativas de Yucatán, con todas las personas de esta institución que me abrieron las puertas, me escucharon y más aún, nos apoyaron, señaló.
La directora de Educación Preescolar de la Segey, Tatiana Escamilla Cerón, destacó el compromiso de construir el sí en cada necesidad que se presenta, más si son proyectos que conciencian en la inclusión.
