La demanda de uniformes escolares y deportivos crece en un 100% desde julio y hasta octubre, aproximadamente, por lo que empresas como Pemol dedican el 60% de su producción a la elaboración de este tipo de prendas, lo cual implica la contratación de más empleados para responder en tiempo y forma a la demanda de la temporada.
Así lo expone Pedro Morcillo López, director general de la empresa Sport Depot, que produce la marca Pemol y confecciona unas 50,000 prendas por mes en esta temporada pico, marcada por el regreso a clases y el inicio de las ligas deportivas.
También precisa que para estos meses el 60% de la empresa trabaja en la producción de uniformes escolares y deportivos, tanto para escuelas de gobierno como particulares.
La firma mantiene un convenio con escuelas como el Colegio de Bachilleres para la elaboración de playeras, y le trabajan a diferentes escuelas de gobierno y a la CTM, por ejemplo, así como a la Normal Superior, particularmente a las carreras de educación física.
De igual manera, se encargan de dotar de uniformes a escuelas privadas como el CEL, la Modelo y el Piaget, entre otras, y tienen clientes en municipios como Hunucmá, Motul y Tizimín.
Todo ello aunado a la distribución que realizan en la región —abarcando Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Tabasco e incluso Ciudad de México y San Luis Potosí— hace que la producción tenga que ser muy amplia debido a la demanda, y se generan más empleos.
Morcillo López detalla que Pemol cuenta con 200 trabajadores fijos, pero en estos meses contratan más personal para responder a la demanda de pedidos.
La producción se incrementa en un 100% y esto implica la necesidad de más trabajadores, por lo que recurren a los municipios donde se maquila una parte de la producción en empresas ya establecidas, y en otros casos se da trabajo a familias, a quienes incluso se les da la maquinaria para trabajar.
Asimismo, explica que en Pemol se cortan las prendas y se subliman, luego se llevan a los talleres en los municipios, donde se costuran para regresarlas a la fábrica y que sean empacadas en bolsas, listas para la venta y entrega.
Esto hace que la economía crezca en los municipios, señala. En su caso, son cinco los municipios los que benefician al darles trabajo a sus habitantes. Con varios de éstos trabajan todo el año, acorde a la demanda de uniformes y otros productos.
A la par, emplean a estudiantes que trabajan 14 o 15 horas a la semana (unas tres o cuatro horas por día) o bien los sábados y domingos de tiempo completo en temporadas de alta demanda como la actual.
Para ejemplificar el crecimiento que se tienen estos meses, Morcillo López indica que en la línea de empaque normalmente se tienen ocho o nueve personas, pero en esta temporada de alta demanda de uniformes hay el doble de personas haciendo este trabajo.
En esta fase de inicio del curso escolar es inminente el crecimiento de la demanda de uniformes y, por tanto de la producción.
Desde la segunda quincena de agosto comienzan las clases en algunas instituciones; en septiembre y octubre suelen iniciar las ligas deportivas de fútbol, béisbol, básquetbol y otras disciplinas.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
Este tipo de trabajo requiere seriedad, resalta, ya que a pesar del crecimiento de la demanda se deben respetar los tiempos de entrega, algo que como empresa ellos cuidan mucho, al igual que la calidad de las prendas que producen.
La empresa a su cargo tiene la capacidad de producir 50,000 prendas al mes, lo cual alcanzan estos meses pico.
