Las vacaciones de verano comienzan a entrar en su recta final para los alumnos de educación básica.

En este periodo, tal vez los papás busquen un sitio que no represente un gran gasto para despedir el verano.

Una opción es el Acuaparque, que se ubica en la calle 6A con 27A, en las inmediaciones de los fraccionamientos Vergel y San Antonio Kaua II.

El sitio cuenta con un área de piscinas para el disfrute de las familias.

El señor Ángel Chan considera que el Aquaparque es muy tranquilo y comparte que una de las primeras cosas que le llamó la atención a su familia es el chapoteadero, donde su hija Jimena juega durante sus visitas.

La pequeña Janete y su papá Jorge Garma llegaron al sitio desde la Serapio Rendón. El padre de familia dice que ha visto grandes cambios en el Aquaparque a como se encontraba anteriormente, aunque igual recomienda un poco más de juegos, pero el área de piscina es muy agradable, sobretodo en el periodo vacacional, “más por que se encuentra muy tranquilo últimamente”.

De igual forma Víctor Pacheco y su familia dicen que ven más conservado el lugar, “es un espacio recomendado para venir un rato durante las vacaciones, por su accesibilidad y costo, además no hay vandalismo ni venta de alcohol”.

En este espacio recreativo, se puede dar una larga caminata para disfrutar del paisaje, el cual vio grandes cambios a raíz de las lluvias atípicas de 2020 que elevaron el nivel del manto freático.

Reapertura

Apenas en abril pasado, después de intensos mantenimientos, el sitio volvió a abrir sus puertas para el disfrute de las familias.

Poco a poco este espacio se ha ido mejorando, ya se nota que casi no hay basura como antes, que se le dio mantenimiento a los puentes de madera, las canchas están limpias y hasta hay pequeños letreros indicando en que zona te encuentras.

Además hay un kiosko donde se puede adquirir algunas botanas para el camino y mesitas para comer.

Dana Matamoros, vecina de la Fidel Velázquez, comenta que es un espacio bonito para pasar el rato familiar, pero aún falta un poco más de mantenimiento e iluminación, ya que sí hay pequeños que pasan a visitar el lugar por las noches.

Leticia Marroquín y su familia llegaron desde Tzucacab al sitio. Ella dice que hace falta un poco de seguridad sobre todo en el área de piscinas, más que nada para evitar alguna tragedia así como colocar una valla o alguna cerca para la parte de arriba que es un poco peligrosa, sobre todo para los pequeños.

Además indica que si se sigue el mantenimiento “se lograría un parque maravilloso para visitar y tener hasta visitas extranjeras”.

“De igual forma los padres deben ser responsables de los pequeños cuando vienen, no toda la responsabilidad es de los guardaparques sino también de los visitantes”, apunta.— Sofía Vital Chablé

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