El reconocimiento de Andrés Manuel López Obrador presidente del país al hecho de que reparte apoyos a los pobres como una estrategia porque los necesita, “es como una confesión que tiene que ver con su personalidad y su muy elevada autoestima, es bastante vanidosa y lo muestra como un cálculo que viene forjando desde tiempo atrás”, dijo Othón Baños Ramírez, doctor en ciencias sociales e investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

“El gran pecado del gobierno federal es hacer a un lado, soslayar la capacidad de transformación que tiene la clase media mexicana, cuando es la que podía ayudar a que gran parte de la gente que vive en condiciones de pobreza, pero no en la miseria, que necesita un empujón para salir de ese nivel de carencia”, añadió.

El investigador social consideró que la sociedad necesitaría un liderazgo fuerte de estado, “requiere de un político de estado, no uno populista, uno que atienda a todos los sectores de la población, a las necesidades de los empresarios para seguir invirtiendo, que puedan seguir creando empleos, tanto nacionales como extranjeros, ahí es donde se necesita avanzar, necesitamos una política de estado que incluya a todos los sectores de la sociedad”, expresó.

El jueves pasado informamos en la primera plana de la sección Nacional-Internacional, que el presidente López Obrador reconoció que su gobierno reparte apoyos a los pobres, porque es una estrategia política que le da resultados cuando necesita de ellos para defender los proyectos de la llamada 4T.

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Baños Ramírez dijo que el presidente habla de cosas que no son nuevas, no es novedad alguna su estrategia de los pobres, todo mundo, sobre todo los analistas políticos han hablado de ese fenómeno, que se apoya en los pobres para tener un gobierno con fortaleza.

“Entonces uno debe de entender que esas declaraciones son un poco o bastante vanidosas, de que no son como dice él, una ocurrencia, es un cálculo político que viene forjando desde tiempo atrás”, dijo.

Para el investigador, se sincera el presidente, empieza a hacer esa confesión que según el mandatario es la clave de su éxito: apoyarse en el pueblo. Para él, el pueblo son los pobres y claramente los escoge por varias razones.

“Una porque un gobierno de izquierda tiene que responder a los intereses y necesidades, tratar de resolver los problemas de los pobres, pero sobre todo le interesa ese sector porque es una masa amorfa, que solo adquiere forma organizada desde las instituciones del gobierno, y es acrítica con el gobierno, el gobierno los ve con buenos ojos porque tienen muchísimas necesidades y poco interés o noción de lo que es el juego político, por eso el presidente dice que es la base social de su gobierno”, indicó el analista.

Además, el entrevistado recordó que vivimos en un sistema capitalista donde francamente se requiere la creación de empleos por parte de la iniciativa privada. Mientras el gobierno trata de hacer llegar recursos, ayudas, desvía mucho dinero con esa forma de hacerlo llegar hacia los pobres, que le significan una clientela política, y haga lo que hagan en otros sectores en otra parte de la economía siempre justificará esa ayuda.

“Esto afecta a la sociedad grandemente, porque se deja a un lado la posibilidad de crear inversiones, fuentes de trabajo, cuando insisto lo que se necesita negociar con el gobierno con la iniciativa privada, son mejores condiciones de trabajo, de vida para toda la población, no solo para los pobres, aunque estos son los que más urgen y más del 50% vive en condiciones de pobreza, pero esa situación no cambia, no se transforma de un día para otro, necesita un largo trayecto para que se pueda transformar”, afirmó.

Para Othón Baños, esta es una política centrada o más bien un gobierno que beneficia por un lado a los más desamparados con esas pensiones que les intenta resolver el problema, de que no tenga nada a que tenga una ayuda que les beneficia, pero solo a ellos y al comercio que se aprovecha de ese segmento de la población cada determinado tiempo recibe ese apoyo y con eso compran y pueden llenar algunas necesidades.

 

“Aunque no llena todas sus necesidades, pero si aquellas de que sean las de comer de hoy para mañana, y de resto no hay beneficio social más que para esa gente”, opinó.

Aunque consideró que también hay otro beneficio social, y es para aquellas familias que reciben la beca “Benito Juárez”, aunque al igual es una panacea, “una píldora pequeña para un gran problema, que no lo resuelve”.

El investigador social planteó que, para la sociedad se necesitaría un liderazgo fuerte, pero de estado, de un político de estado no uno populista, uno que atiende a todos los sectores de la población, a las necesidades de los empresarios para seguir invirtiendo, que ellos sigan creando empleos, tanto nacional o extranjeros, por ahí es donde se necesita avanzar, “necesitamos una política de estado que incluya a todos los sectores de la sociedad”.

“Sin embargo este (el presidente) es un político que se mueve con la coyuntura, es pragmático, así actúa va presentándose de un día para otro, pero no hay un plan de desarrollo que diga este es el país que propongo, que deseamos, que surge de un consenso entre toda la sociedad, solo ayuda a mantener una base social que se mantenga con los pobres”, comentó.

 

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.