Quienes viven de la trata de personas no son inexpertos. Es gente que estudia, ve, analiza, investiga. Hay todo un sistema, así lo  asegura Víctor Manuel Chan Martín, presidente de la asociación civil Hogares Maná.

“Es una red invisible porque no sabemos quién de las personas con que convivimos está involucrado: si su intención es escuchar para actuar”, dice.

El directivo dice que los  tratantes se aprovechan de cualquier vulnerabilidad. “Hay niñas, adolescentes de 13 o 14 años que suben a sus redes fotos íntimas, en ropa interior, por ellas mismas, sin que alguien les diga. Un tratante mira esas fotos y, por supuesto, considera que puede servir para su negocio. Obviamente la va a buscar, encontrar, invitar o secuestrar y tener en su red. Utilizan promesas de modelaje, de mejoría económica y terminan en casos de trata”.

“Tenemos un sector de la población con mucho riesgo y no hablo de pobreza. Son niñas de cualquier estrato económico”,  señala.

“Muchas veces sólo se considera que es trata si es explotación sexual o prostitución forzada. Es mucho más: son matrimonios forzados, tráfico de órganos, servidumbre…

Lea la tercera entrega (y las anteriores) de esta investigación especial, exclusiva para Suscriptores, en https://bit.ly/3F0xqIU  o la edición impresa de Diario de Yucatán

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán