Érica es de Mérida, artesana que a lado de su esposo realiza cruces religiosas de resina con madera y chapopote que permiten que duren muchos años.
“Desde hace 13 años elaboramos estas piezas religiosas con mucha dedicación”, comparte.
Según refiere, tardan de ocho a diez minutos en elaborarla, pero tarda un poco más a la hora de pintarlos y darles sus detalles.
Érica y su esposo muestran la belleza de la fe católica con sus piezas religiosas.
Con timidez, la artesana presenta su talento y creatividad al igual que comparte las enseñanzas de su marido, ya que él fue su mentor para elaborarlas.
Los precios de las piezas van desde los $150 a $280, que ellos consideran adecuados.
“Me pongo en el lugar de cliente también, que desea tener una pieza como esta no sólo por decoración, sino por su fe”, explica.
Érica y su esposo son fieles y creyentes, por lo que con mayor razón les gusta su oficio.
Por el momento únicamente hacen dos modelos, ya que ellos mismo moldean las figuras y ello es un poco costoso y tedioso, pero a futuro Érica y su esposo espera realizar otro tipo de modelo en sus piezas religiosas.
Con “vaciada y pintada” es considerada un arte la elaboración de estas bellas piezas religiosas que podemos encontrar con Érica en las afueras de la Catedral.— Sofía Vital
