PROGRESO.— Elementos de la Policía Federal Ministerial adscritos a la Agencia de Investigación Criminal (AIC) de la Fiscalía General de la República (FGR) realizaron ayer por la mañana un operativo en una bodega y una vivienda ubicadas en la calle 83 con 132, donde aseguraron una cantidad no especificada de pepino de mar y detuvieron a varias personas, como parte de las acciones para combatir el tráfico y almacenamiento ilegal de especies marinas protegidas.
De acuerdo con información obtenida en el lugar, la diligencia se derivó de trabajos de investigación que apuntaban a que en el inmueble presuntamente se almacenaba pepino de mar de manera ilegal, cuya captura y comercialización se encuentran sujetas a regulaciones y restricciones federales.
Versiones preliminares señalan que el predio intervenido estaría relacionado con una persona conocida con el apellido de “Magaña, y que parte del producto asegurado al parecer habría sido trasladado desde Dzilam de Bravo hasta Progreso.
Durante el cateo, los agentes federales aseguraron varios kilos de pepino de mar y procedieron a la detención de diversas personas que se encontraban en el sitio. Entre los asegurados se reportó a un hombre identificado con las iniciales O.M., quien quedó a disposición de las autoridades correspondientes para el desarrollo de las investigaciones.
La presencia de unidades federales y personal de investigación llamó la atención de vecinos de la zona, quienes observaron el despliegue de seguridad mientras se realizaban las diligencias judiciales en el inmueble.
Hasta el momento, la FGR no ha emitido un comunicado oficial sobre los resultados del operativo, por lo que se desconoce la cantidad exacta del producto decomisado, así como la situación jurídica de las personas detenidas.
El pepino de mar cuenta con alto valor comercial, cuya explotación ilegal ha generado diversos operativos en la costa yucateca durante los últimos años.
Las autoridades federales mantienen acciones permanentes para combatir su captura, transporte y comercialización fuera del marco legal, debido al impacto que estas actividades pueden tener en los ecosistemas marinos y en la sustentabilidad de los recursos pesqueros.— Abraham Ismael Raz Herrera
