El analista político Luis Ramírez Carrillo, investigador social y académico de la Universidad Autónoma de Yucatán, ve más allá de un simple salto político del ex clavadista olímpico Rommel Pacheco, del PAN al partido Morena.
Según consideró, ante la falta de figuras políticas en Morena, este partido va en busca de personajes que ofrezcan un cierto porcentaje clientelar de votos o tenga capacidad de operación territorial, de lo que Morena carece en los municipios y en Yucatán.
Morena busca ser competitivo para tratar de ganar la gubernatura de Yucatán en 2024 y la mayor cantidad de posiciones en el territorio, dijo. Por ello, acuerda y capta a los políticos desplazados del PRI y del PAN sin importarle que no tengan nada que ver con su ideología ni con la demagogia del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Lo que persigue Morena por aceptar con facilidad a tantos “chapulines” tiene que ver con una descarnada lucha por conseguir el poder en Yucatán.
Elecciones 2024: ¿qué hará Morena Yucatán?
“Más que hablar sólo del salto de Rommel, es hablar del actual proceso electoral que estamos viendo. Nos muestra la estructura de Morena y el proceso de reconfiguración que tiene y que es como el moderno partido neoliberal, cada vez es más parecido al viejo PRI del presidencialismo imperial”, señaló en entrevista.
“Rommel en sí es noticia, pero sociológicamente su caso nos muestra la tendencia de Morena. Primero hay que señalar lo que hace este partido. Cuando Rommel y Jorge Carlos (Ramírez Marín, senador que renunció al PRI) saltan a Morena nos muestra que hubo un proceso de negociación con la cúpula y nos muestra, en pocas palabras, que hay muchos Morenas a nivel nacional”, mencionó.
“Se puede hablar de un partido único, de la figura centralizadora y autoritaria de AMLO que nos ciega y nos impide ver lo que sucede en la política de México”, dijo. “Son múltiples procesos de reestructuración de la dinámica política a raíz de las elecciones de 2024 y muestra una cara diferenciada de Morena”.
Cuadros de Morena en Yucatán
“En el caso de Yucatán, Morena está en búsqueda de nuevos cuadros. No cuenta con suficientes cuadros políticos ni suficiente estructura partidista en el estado. Más allá de sus programas de gobierno de carácter asistencialista y social para asegurar votos, Morena apenas pudo construir una movilización regional y capacidad de cobertura territorial que es lo que maneja Huacho Díaz, que es eminentemente rural”.
El doctor en Sociología hizo un repaso de las principales figuras que han pasado a Morena en los últimos cinco años.
El principal fue Joaquín Díaz cuando abandonó el PAN porque no le dieron la posición política que quería; luego fue Verónica Camino, Raúl Paz, ahora Rommel Pacheco y Ramírez Marín por la vía del Partido Verde, entre otros como Mauricio Sahuí, que aunque no lo han aceptado, sí se han acercado a Morena.
Esto demuestra ese ayuno de cuadros de mando de primer nivel, mandos medios y altos que está reclutando Morena porque no los tiene como partido político o movimiento ideológico.
Morena, sin estructura territorial en Yucatán
A pesar que tiene cinco años de estar en el gobierno federal y manejar el presupuesto nacional, Morena no logra desarrollar una estructura territorial en Yucatán, por ello acepta cuadros políticos ya formados y que tengan redes clientelares para que aumente sus posibilidades de movimiento territorial y de formar una estructura del voto.
“Lo que nos muestra el caso de Rommel es un elemento nuevo, adicional. Nos muestra la cara de Morena. Este partido ya evaluó que los fundadores originales son gente con una más rancia vinculación y visión política socialista, más vinculados al PRD o viejos partidos de izquierda como el comunista. Que los fundadores son una minoría dentro de Morena y que están en franca contradicción dentro de su propio partido”.
En la medida que Morena se estructura más como un partido de mercado, que busca la competencia política estrictamente como un partido neoliberal moderno en términos políticos, los viejos cuadros formadores e impulsores dejan de tener resonancia dentro de Morena. Ya no se les oye, son una minoría y tienen escaso peso político en términos clientelares.
Así, refirió, “se les puede sacrificar sin ningún empacho para dar paso a nuevos personajes políticos que le ofrezcan una clientela más jugosa, con una mejor perspectiva de mayor número de votos a ese partido”.
Morena busca dividir la coalición PAN-PRI
El analista político reiteró que no sólo es Rommel quien se pasa a Morena, sino que Morena lo acepta; no sólo es Jorge Carlos que se pasa al Verde, sino que ese partido lo acepta con facilidad en alianza con Morena.
Se trata de arreglos cupulares y de carácter acomodaticio, tanto por el lado del partido como el de los personajes que pasan al partido de López Obrador.
“Seguramente les ofrecen puestos, pero por otro lado, Morena sigue una estrategia de divide y vencerás, piensa que con ello puede debilitar al mayor enemigo que viene siendo la coalición PAN-PRI, al quitarle cuadros que se mueven en sus redes sociales y clientelares”, consideró.
“Morena acepta con mucha facilidad a cualquier político porque con ello se va estructurando cada vez más con la lógica del viejo PRI que era pragmático, que podía admitir a tirios y troyanos, a toda clase de gente, a toda clase de ideología siempre y cuando se sometieran a las órdenes del Presidente y a los designios del partido”.
Morena, un partido presidencialista
“Todavía no está muy claro en Morena, pero así se va reconstruyendo y cada vez se parece más al viejo PRI. La estructura de Morena es como de un partido presidencialista, autoritario, centralizada, que aún está como una amiba en el proceso de estructuración de normas y reglas que acatan todos”.
“En este proceso de estructuración de Morena, más allá como movimiento, queda claro que va adquiriendo la lógica y norma del viejo PRI. Cada vez más muestra un ADN priista y una lógica de estructuración vinculada al viejo PRI particularmente de las presidencias imperiales, que no está bien estructurada todavía”.
Candidatos de Morena salidos del PRI o el PAN
El analista pronosticó que en la elección de 2024 Morena competirá con un 80% de candidatos que alguna vez militaron con el PRI y el PAN.
Morena no busca nuevos candidatos ciudadanos ni militantes de su izquierda, recurre a la coptación de cuadros ya formados que le ofrezcan votos o tenga capacidad de operación territorial porque ellos carecen de esa fuerza en los municipios y en el territorio.
También consideró que Ramírez Marín seguramente busca una cuota o posición política mediante el PVEM, si no es la candidatura a la gubernatura, al menos una posición intermedia como una candidatura a legislador federal, quizá una diputación o una senaduría.
¿Rommel Pacheco, a la alcaldía de Mérida?
En el caso de Rommel Pacheco, Ramírez Carrillo dijo que seguramente Morena valoró que no tiene un candidato competitivo a la alcaldía de Mérida, después que dos figuras de mayor peso político como Verónica Camino (Morena) y Ramírez Marín (PRI) perdieron ante el panista Renán Barrera Concha en las elecciones pasadas.
“Morena atrapó al pez de oro a través del Verde: Jorge Carlos es el principal trofeo en términos políticos porque tuvo una salida del PRI bien planeada, a diferencia de Huacho Díaz que dejó el PAN en medio de un conflicto personal con su anterior partido”, señaló.
“Sin embargo, este pez de oro no tienen dónde ponerlo. Ya perdió Mérida, no creo que lo designen candidato a gobernador por Morena, lo más lógico es que haya negociado una diputación o senaduría”.
“Entonces, Mérida estaba vacante y Morena cree que Rommel podría ser un candidato para la alcaldía porque puede tener aceptación entre la gente joven y adulta, que puede ser un político apreciado y competitivo en Mérida, pero lo más probable es que Morena y Rommel pierdan porque en la capital la traición se paga con castigo de votos”.
El grave error de Rommel Pacheco
“Morena se convirtió en la sirena que le cantó al oído a Rommel de que el agua estaba tranquila y la piscina era suficientemente honda para que diera un triple salto mortal”, ejemplificó en términos deportivos.
“Rommel se tiró, pero comete un grave error por exceso de soberbia y falta de perspectiva. El ex deportista siempre ha sido un candidato de compañía, es como el cantante famoso, el futbolista o el torero, sólo engorda las urnas, pero no las llena. Este tipo de políticos es gente que atrae gente al mitin, pero no van sólo por él, sino por el espectáculo. No tiene capacidad de movilizar a la gente, lo que sí tienen los otros”.
“Su capacidad de movilización territorial es limitada, menos en Mérida, lo que sí tienen los otros políticos del partido a vencer”.
Rommel Pacheco, “una figura de compañía”
“En el caso de Rommel fue el PAN quien le hizo su carrera, el PAN lo nombró candidato y lo hizo ganar. No es un político como los otros que se ha llevado Morena. Rommel en sí es una figura, es diletante (aficionado) de la política, es una figura de compañía”.
“Si se hubiera ubicado como una figura de compañía en una boleta hubiese aceptado una diputación en el PAN, se hubiera ubicado en su justa dimensión. Ahora Rommel se está jugando un todo o algo, de ser el candidato a la presidencia municipal de Mérida en estos momentos, tal como están las cosas, perdería. No sé qué pasará dentro de ocho meses, pero no gana Mérida aunque él piense que sí y que Morena piense que lo tenga como un activo”.
En sus propias palabras
Luis Ramírez Carrillo, analista político
“En este proceso de estructuración de Morena, más allá como movimiento, queda claro que va adquiriendo la lógica y norma del viejo PRI. Cada vez más muestra un ADN priista y una lógica de estructuración vinculada al viejo PRI particularmente de las presidencias imperiales, que no está bien estructurada todavía”.
“Rommel (Pacheco) se desesperó (al pasarse a Morena), se adelantó. Hubiera tomado una posición menor para mantenerse en la política. La gente de Mérida lo conoce mucho como panista y la traición genera desprecio”.
“Rommel no mostró su espíritu olímpico, piensa que lo importante es ganar o cómo fue su participación olímpica, aunque no gane, pero estuvo en la competencia grande”.
