Algunos no se han visto en años, otros muy esporádicamente, hay quienes han venido de otros estados de la República y también se extraña a los que se han adelantado a la presencia de Dios.
Al calor de las brasas que van cocinando la carne y el correr de la cerveza que refresca las sedientas gargantas, la tarde del sábado 7 transcurrió entre anécdotas, chistes, y alegres comentarios. Es la reunión tras casi medio siglo de un grupo de amigos que tienen en común ser vecinos de la colonia Bojórquez y a la vez precursores del fútbol en este sitio al poniente de Mérida.
“Colbo”, una abreviatura de Colonia Bojórquez, es como se llama el club de fútbol amateur que a inicios de los años 70 comenzó a promover ese deporte entre los niños y jóvenes del rumbo, movidos por la fiebre del Mundial de 1970 en México.
Todos querían vivir la seducción, la magia y la pasión de un deporte que unía al mundo en el rodar de un balón.
El Diario fue invitado a este festejo de camaradería y hermandad, en el cual poco más de 30 amigos se reunieron para rememorar aquellos años que marcaron su infancia y juventud y que dieron lustre al deporte en la colonia Bojórquez.
Este asentamiento habitacional fundado en los terrenos urbanizados de la finca San Isidro Chunhuás, propiedad de José Eduviges Bojórquez a principios del siglo XX y posteriormente de Epitacio Bojórquez, dio origen a esta colonia.
El rumbo comenzó a ser conocido por el apellido de sus propietarios a finales de los años 40 del siglo pasado.
El parque “José Vasconcelos”, construido durante la administración del entonces gobernador Agustín Franco Villanueva, el templo de Corpus Christi y la primaria “Nezahualcóyotl” son algunos de los sitio referenciales del lugar.
De hecho, la historia del fútbol en esta colonia comienza a escribirse con los pequeños alumnos del sexto grado de esa escuela, en el año en que México fungía como anfitrión de la Copa Mundial, según recuerda Jesús Cobá Magaña, uno de esos pioneros del balompié.
A lado de su entrañable amigo de aventuras, Carlos Romero Lira, Jesús refirió que en aquellos años la colonia Bojórquez era un asentamiento habitacional popular muy arraigado al béisbol, de hecho la práctica del fútbol se hacía en el campo de béisbol de la colonia.
Los propios niños, entusiasmados por la idea de jugar el deporte en boga, con su esfuerzo y dedicación fueron habilitando un terreno para improvisar una cancha de juego.
“Nos juntábamos en la tienda ‘El Rubí’ de ‘Don Bicho’ por las tardes para trabajar en el que sería el campo de fútbol, no tenía porterías, gradas, mucho menos alumbrado”, dijo el entrevistado, quien explicó que las gradas prácticamente se hicieron durante la administración del entonces alcalde Gaspar Gómez Chacón, a finales de los años 70 y principios de los 80.
“Mi padre me regaló un balón de cuero tan especial que me daba pena ponerlo a rodar porque se iba a estropear en el terreno pedregoso, por eso nos hicimos el propósito de trabajar en la limpieza del terreno para dejarlo en condiciones para jugar; mientras tanto jugábamos con el balón en el arenero del parque”, agregó.
Por aquellos años el fútbol era un deporte de arraigo en instituciones educativas como el Colegio Montejo o la Escuela Modelo, recordaron los amigos.
En pocos años surgió el club amateur “Colbo”, y con otros que se crearon jugaban retas entre ellos de cuadra a cuadra.
De esta liga futbolera surgieron buenos exponentes, algunos jugadores que ya tenían cierta experiencia en las canchas y procedentes del club Rastro llegaban a reforzar a los conjuntos del lugar, lo que elevaba el nivel de los equipos.
Por ejemplo, nombres como Gualmer Chuc Poot, el portero Iván Pérez Arceo y Manuel Traconis, que llegaron a jugar en primera fuerza estatal, surgieron del fútbol de esta colonia.— Emanuel Rincón Becerra
Colonia Fútbol y boxeo
La colonia Bojórquez fue cuna de referentes del boxeo como Luis “Black” García, quien fue campeón local hacia 1976.
Otros ejemplos
En el evento se recordó a “La Cotorrita Rodríguez”, la mancuerna de luchadores “Los Furia Blanca y Negra” y a César Rodríguez “La Amenaza Gris”, por citar algunos.
Hermanos
En nombre de todos los amigos reunidos 50 años después, las palabras de honor estuvieron a cargo de José Luis Luna May. “Fuimos adversarios y rivales en la cancha, mas siempre hermanos unidos por el fútbol”.
