Frente a estudiantes de la División Negocios de la Universidad Anáhuac Mayab, el economista y asesor de inversiones Edgar Arenas Sánchez envió un mensaje a los jóvenes: hay que comenzar a invertir desde hoy y no ceder al canto de las sirenas.
Con lenguaje franco y directo, el profesor de economía financiera y bursátil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indicó al juvenil auditorio que el mejor medio para tener dinero es el trabajo arduo —“el mercado de valores no va a hacer rico a nadie”—, pero también es importante saber manejar ese capital.
“No importa a qué se vayan a dedicar el resto de su vida”, apuntó. “Invertir no es una carrera de velocidad, es una carrera de resistencia. Y aplica para esto y para todo. La vida es un tema de constancia, de persistencia, de terquedad, de necedad”.
El maestro Arenas Sánchez, quien es gerente comercial en CI Fondos y autor del libro “Invirtiendo y entendiendo”, entre otras obras, impartió una cátedra prima de negocios titulada “Conectando el cerebro con el bolsillo”, en el foro cultural Alejandro Gómory Aguilar de la Universidad Anáhuac Mayab.
Asistieron alumnos de todas las licenciaturas de la División de Negocios.
Casi al principio de la plática, el columnista de la revista Forbes relató pasajes de la leyenda sobre las sirenas y la forma en que éstas seducían a los marineros con su canto, orillándolos a la locura.
“¿Por qué saco esto a colación? Porque la generación mía y la de mi papá, chicos, no tuvo esa información brutal en materia de inversión que ustedes están recibiendo y que tiene que ver con mucho canto de sirena”, añadió. “Hay que saber a quién hacerle caso y a quién no”.
Grandes cambios
A continuación indicó que la pandemia de Covid-19 generó grandes cambios con una revolución digital. Citó su propio ejemplo: en tres años y medio Edgar Arenas no escuchó un podcast y ahora tiene uno propio; nunca había impartido una clase multimedia y ya lo hizo en la UNAM, en el diplomado de economía financiera y bursátil.
Al cambiar el mundo, prosiguió, de pronto surgió un mar muy grande donde se oyen cantos de sirena.
El especialista financiero narró el caso de un “influencer” que en abril de 2020 recomendó a la gente que comprara muchos dólares, porque su valor de 25 pesos brincaría a 30.
“Hay personas que se van a morir y no van a poder vender sus dólares arriba de los 25 pesos en que lo compraron”, puntualizó como ejemplo de quienes no pudieron evitar ese canto de las sirenas.
El economista, quien en 2020 y 2021 recibió el premio al Mejor Asesor de Inversiones de México, pidió a los jóvenes que no piensen que la vida en el mundo financiero es como en las películas o como se retrata en algunas historias de éxito.
“Chavos, les tengo una mala noticia”, continuó. “El mercado de valores, invertir en una casa de bolsa, en una gestora de fondos de inversión, no les va a hacer ricos. Lo siento. La única forma de tener dinero, y no es siquiera una garantía de eso, es trabajar toda la vida”.
Más adelante dijo a los asistentes que si no se ponen a ahorrar e invertir hoy solo tendrán tres caminos: seguir trabajando cuando la vida —“la cabeza y el cuerpo”— ya no dé para eso; vivir de sus hijos, o “vivir de la cachetada… no hay más”.
“Hay que comenzar a ahorrar e invertir”, recalcó.— ÁNGEL NOH ESTRADA
Cátedra prima Jóvenes y negocios
Más conceptos de la plática del economista Edgar Arenas en la Universidad Anáhuac.
Dinámica de vida
“No sé a lo que quieran dedicarse en su vida, pero el mercado de valores es un gran receptáculo para la gente que tiene muy claro que el trabajo arduo y constante es parte de su dinámica de vida”.
Dinero muerto
“Para que tengan una idea de este campo donde pueden encontrar trabajo (los jóvenes del auditorio cursan licenciaturas vinculadas a los negocios), hay más de 40 mil millones de pesos en cuentas de ahorro, en chequeras, que no producen un peso. El dinero está muerto, dormido”.
Un gran campo
“¿Saben cuántos asesores certificados por la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles existen? No hay más de 4,000. Hay un gran campo”.
Clave del éxito
“No importa cuánto dinero ganen. El éxito de su vida financiera tiene que ver con cómo utilizan el dinero que ganan, cómo lo gestionan”.
