La joven Paola de la Mora Herrera, quien trabaja en el restaurante Rosa Mexicano de reciente apertura en la renovada calle 47, sintetizó el gran cambio urbano de esta calle: “quedó muy bonita”.
Conoce la calle 47 porque es originaria de Mérida. Para ella es vía, antes de la intervención por parte del Ayuntamiento, era fea, una calle normal del centro viejo, abandonado y descuidado. No había nada espectacular.
Ahora que trabaja en uno de los restaurantes que abrieron por la transformación de este corredor gastronómico y turístico ve la diferencia: quedó pintoresco, está bonita la calle con sus fachadas bien pintadas, no hay postes ni cables de luz, las aceras amplias y calle empedrada, las grandes macetas con flores, le dan otra imagen urbana a esta calle.
Ahora ya es un atractivo para los turistas y llama mucho la atención para quien pasa por la calle 47.
“Quedó muy bonito”, reiteró en entrevista con el reportero. “Beneficia a los vecinos, a los negocios y pasarán muchas personas porque al final de la calle (la 48) estará el parque (La Plancha) que traerá pasajeros del tren maya. Beneficiará a los turistas porque tendrán oportunidad de conocer la gastronomía yucateca. Este restaurante donde trabajo (el Rosa Mexicano) es nuevo. Hace tres semanas que abrió y surgió a raíz de este proyecto del corredor gastronómico”.
Ofrecen comida mexicana, cocteles y bebidas en las noches, cerveza artesanal yucateca. Tiene una terraza al aire libre en la planta alta y estará abierto de 8 de la mañana a 3 de la madrugada.
¿Le ves futuro a este corredor gastronómico?
“Habrá mucha gente, tendrá mucho dinamismo. Pienso que se va a llenar de turistas”, señaló la joven.
“Lo visualizo como el corredor turístico de Tulum que siempre esta llenísimo de turismo extranjero. Será una calle viva, lo visualizo súperlleno”.
Paola sabe que otros negocios están en proceso de apertura, principalmente de giros gastronómicos, por lo que los predios dejarán de ser viviendas para convertirse en nuevos negocios.
Dice que ya hacía falta este cambio en la calle 47. Necesitaba algo diferente, algo innovador y este corredor ya es una buena opción para visitar Mérida y conocer la oferta gastronómica que ofrecen los restaurantes.
Carlos Escalante Peraza lleva 42 años viviendo en un predio de la calle 47 entre 50 y 48. Es vecino del antiguo bar “Las 15 letras” que está cerrado, pero esta propiedad salió ganando porque como parte de la renovación de la imagen urbana repararon y pintaron la fachada del predio.
“Mi esposa creció acá, sus tíos la criaron. Con el paso del tiempo cuando falleció la tía le heredó la casa. Esta casa tiene como 70 años de existencia”, comentó. “Cuando empecé a visitar a mi esposa, esta calle estaba mala, había huecos y charcos. Era una calle descuidada, con luces del alumbrado público amarillas y habían muchos indigentes que pasaban por aquí porque vivían en el terreno abandonado de La Plancha. Era un lugar peligroso”.
“Con este proyecto del corredor gastronómico del Ayuntamiento la calle 47 quedó perfectamente. Para nosotros fue una suerte. Está de maravilla la calle, quedó muy bien, fue un excelente trabajo”, destacó emocionado.
“Cambió completamente, le dio un giro diferente porque será como un gran paso peatonal. Ya tiene bastantes restaurantes y somos pocos los inquilinos que vivimos en alguna casa de esta calle. Nos llegó el beneficio. Lo disfruto al igual que mis siete nietas que tranquilamente juegan en las amplias aceras. Está bien iluminado, ya es un tramo lleno de vida”.
La obra urbana le dejó beneficios a su propiedad porque repararon su fachada y la pintaron y dieron mantenimiento a sus puertas de acceso principal.
“Me han intentado comprar la casa, pero con este cambio ni ganas tengo de venderla”, enfatizó. “Unos franceses están muy interesados en comprar la casa y una cadena de sushi me la quiere rentarla. También me vinieron a ver unos muchachitos que quieren rentarla para su negocio. Ya no da ganas de irse de aquí. Y ahora que pusieron las plantas quedó más preciosa la calle.
Este cambio fue inesperado para nosotros, fue como de buena suerte porque mejoró todo. Quitaron los postes del alumbrado y de la luz, hay más espacio, más claridad y mejor paso del aire. Quedó excelente la calle, prácticamente todo es nuevo”.
Carlos Escalante pronosticó que la calle 47, que ahora se llama corredor gastronómico y turístico, se convertirá “entre poco” como la “quinta avenida de Playa del Carmen” donde concurren miles de turistas. Es una calle que tiene muchísimos restaurante, música y comercios. Él desea que esta calle 47 quede así de concurrida de día y de noche en un futuro.
De un vistazo
Vecino
Carlos Escalante Peraza lleva 42 años viviendo en un predio de la calle 47 entre 50 y 48. Es vecino del antiguo bar “Las 15 letras” que está cerrado, pero esta propiedad salió ganando porque como parte de la renovación de la imagen urbana repararon y pintaron la fachada del predio. “Mi esposa creció acá, sus tíos la criaron. Con el paso del tiempo cuando falleció la tía le heredó la casa. Esta casa tiene como 70 años de existencia”, comentó. “Cuando empecé a visitar a mi esposa, esta calle estaba mala, había huecos y charcos. Era una calle descuidada, con luces del alumbrado público amarillas y habían muchos indigentes que pasaban por aquí porque vivían en el terreno abandonado de La Plancha. Era un lugar peligroso”.
Estado
“Con este proyecto del corredor gastronómico del Ayuntamiento la calle 47 quedó perfectamente. Para nosotros fue una suerte. Está de maravilla la calle, quedó muy bien, fue un excelente trabajo”, destacó .
