En presencia de autoridades de los tres órdenes de gobierno, de las corporaciones policiacas, federales, estatales y municipales de Mérida, así como de las fuerzas armadas y estudiantes, ayer se llevó al cabo la Ceremonia de Izamiento de la Bandera, acto que marca el inicio de la conmemoración del 113 aniversario del inicio de la Revolución mexicana de 1910.

María Fritz Sierra, secretaria de gobierno, en representación del gobernador del estado Mauricio Vila Dosal, tuvo a su cargo el izamiento de la Bandera que previamente le entregó una escolta conformada por elementos militares y de las corporaciones policiacas, así como una guardia que incluyó a alumnos del colegio San Agustín.

Las palabras alusivas corrieron a cargo del historiador Víctor Arjona Barbosa, quien en su discurso refirió los hechos que dieron origen al levantamiento armado de principios del siglo XX en nuestro país y las repercusiones que dicho movimiento tiene hasta nuestros días.

Porfiriato

En este sentido el orador se remitió a los orígenes del Porfiriato y cómo el general Porfirio Díaz se perpetuó 30 años en el poder a pesar de que en un principio era un recalcitrante antireeleccionista.

“De la Revolución algo quedó y algo pasó ya. Lo que ha quedado vigente son los principios que sirvieron de bandera a la causa maderista: los principios de sufragio efectivo, no reelección”, dijo Arjona Barbosa.

“Sufragio efectivo porque hoy como en los inicios del movimiento revolucionario, el voto ciudadano ha de ser libre y personal, no condicionado con dádivas, ni con votos corporativos, ni con presiones ni halagos demagógicos, ni con sospechosas caídas del sistema, ni mucho menos con la ofensiva compra de votos” destacó.

“¿Cómo puede una verdadera democracia sustentarse sobre actos que atentan contra la dignidad humana, la legalidad y la ética?”, se preguntó Arjona Barbosa.

“No reelección, porque la permanencia en el poder conlleva el riesgo de terminar en dictadura, como la experiencia histórica de México y de otros países ha mostrado”, indicó.

“Lo que ya pasó es la violencia para lograr cambios sociales. La democracia, que propicia la participación ciudadana, abre las posibilidades de cambio a través de las instituciones republicanas y los cauces del derecho y del bien común. Mientras más democracia, más hemos de alejarnos de la violencia política y del recurso de la fuerza. Mientras más democracia, más unidad y paz y más oportunidades de conciliar la libertad y la justicia, dentro de un sistema social que busque no sólo el crecimiento económico, sino también el desarrollo de las personas, un desarrollo humanista, sustentable e incluyente”, dijo.

Durante la ceremonia se contó con la participación de la banda de música de la Sedena en la entidad y las escoltas del Instituto Militarizado del Sureste y de la escuela preparatoria “Serapio Rendón”.— Emanuel Rincón Becerra

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán