Nueva Escuela Mexicana
Nueva Escuela Mexicana Credit: Nueva Escuela Mexicana

MÉRIDA, Yucatán.— Para el reconocido pedagogo, doctor y educador Emilio Torres, embajador de España ante el Parlamento Mundial de la Educación, la Nueva Escuela Mexicana (NEM) tiene elementos de valor, que bien aprovechado por los profesores son
una oportunidad para mejorar el proyecto educativo centrado en los niños de las escuelas.

En su largo andar promoviendo el modelo educativo español en línea Progrentis.com, tanto en México y el mundo, el doctor Torres conoce las realidades escolares en algunas ciudades mexicanas donde el nivel educativo es de excelencia, casi al nivel de Finlandia, Europa y Singapur. Incluso, aquí en Mérida hay escuelas excelentes, al igual que en Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara y otras ciudades más pequeñas que desarrollan
proyectos educativos fantásticos. Sin embargo, también dijo que conoce escuelas públicas que tienen muchos problemas para avanzar porque no tienen los recursos y el apoyo del estado.

“México tiene una idiosincrasia muy particular que lleva a generar una desagregación muy grande entre el que sí tiene oportunidades y el que no la tiene”, destacó en entrevista con el Diario.

“Tienen que igualar los recursos para la educación, ver de qué manera son utilizados de manera eficiente. Es allí donde debe iniciar un proceso de construcción de una mejor calidad educativa. No se puede pensar que una ley educativa es de 4 años, una ley es un proceso mínimo de 20 años. Si cada 4 años cada grupo político que gobierne el país tiene una idea diferente o politiza la educación, los perjudicados finalmente son los niños”.

“Nosotros los adultos podemos discutir, pero si al final no se ponen de acuerdo, pues persevera que el niño no sea capaz de avanzar”, recalcó.

“Traten de sacar la educación de la política, generen proyectos a más largo plazo, y pongan la mirada real en las necesidades que tiene el niño. No tiene sentido hablar del futuro del niño si no se atiende sus necesidades inmediatas, por tanto, necesitan leyes que miren el presente y futuro de los niños porque allí es donde darán en la tecla de las necesidades y podrán construir personas mucho más equilibradas que en un futuro puedan hacer de
este país un lugar diferente”.

El doctor Emilio Torres, como publicó el Diario, ofreció la conferencia magistral “La disrupción educativa en la era de la inteligencia artificial” ante un centenar de directivos y docentes de 100 escuelas particulares de Mérida interesadas en el modelo Progrentis.com.

México estrena nuevo modelo educativo, ¿qué le parece? preguntó el reportero.

“La Nueva Escuela Mexicana es un nuevo diseño curricular que, creo, tiene sombras y luces. El diseño está intentando atender las necesidades actuales desde una mirada en la que quiero confiar, que hay una intención positiva con respecto a esto”, señaló.

“Es verdad que es un currículum a partir del cual las escuelas están llamadas a hacer una interpretación y una contextualización con respecto al entorno que ellas están atendiendo, como son el entorno rural y de ciudad”.

“La ley educativa no es más que un instrumento sobre el cual la escuela tiene que construir, a partir de unos lineamientos que como gobierno hay que establecer y obviamente hay tintes políticos y hay desconfianza”, indicó.

“La trayectoria política de un país determina la lectura con respecto a cómo lo ven los directivos y profesores esa ley. Yo veo que tiene elementos de valor, coloca un perfil de egreso en el centro definido, creo que hay una apuesta por romper con las materias estándar y empezar a trabajar en el campo formativo que permita integrar algunas áreas del conocimiento. Creo que hay una manera muy interesante de hablar de procesos de desarrollo de aprendizaje mucho más centrado en lo que el niño es capaz de hacer y no
tanto en el contenido. Tiene elementos de valor, pero sí hay un llamado muy interesante a las escuelas para que hagan una interpretación muy real a las necesidades de los niños. Los currículum no están para cumplirlo, están para construir a partir de ello, ya que están definidos como base fundamental para que la escuela sea capaz de atender las necesidades de sus estudiantes, de su entorno, de la realidad social, económica y familiar”.

Destacó que en la lectura que ha llevado sobre la Nueva Escuela Mexicana ve que hay una apertura muy grande de la autonomía profesional, es a partir de unas bases que se establecen como únicas, es una apuesta interesante que la escuela tiene que construir a partir de allí. Se habla de una evaluación formativa, de diseminación del contenido para
trabajar procesos en lugar de elementos memorísticos. Cree que hay una apuesta interesante para que a partir de allí, con los elementos que se critican puedan estar en un debate.

Consideró que es interesante este programa educativo porque hay que seguir
debatiendo la educación, pero las escuelas ante esto tienen la posibilidad
de seguir avanzando, apostando por nuevas metodologías, por una apuesta a la
tecnología que atienda de mejor manera la diversidad.

Él como experto en educación, con una mirada limpia porque viene de otro
país (España), cree que la Nueva Escuela Mexicana tiene elementos de valor,
pero la escuela tiene que ser capaz de utilizar el currículum, no como
escudo para seguir peleando contra él o seguir generando resistencia a algo
que viene impuesto, sino de pensar de qué manera internamente ésto puede ser
una oportunidad para mejorar el proyecto educativo centrado en los niños de
su escuela.

¿Cree que mejorará la educación con la NEM, sabiendo que México siempre sale
mal en las evaluaciones?

“Si sale mal. Al final, ni toda la culpa es de la ley ni de la escuelas.
México tiene una realidad, un contexto, una tradición histórica, una cultura
interna muy particular y las escuelas tienen una manera de educar”, señaló.

“En este modelo mexicano, el pilar es el profesor, es una pieza que termina de encajar todo el rompecabezas. Desde cómo se relaciona con los estudiantes, cómo se ha apasionado a él, de qué manera transmite el mensaje, dónde está colocando el objetivo a que el niño tiene que llegar”.

“El cambio de mentalidad donde el profesor no es el protagonista sino es el
niño es vital”, subrayó. “El profesor es como un pastor de ovejas que acompaña a su rebaño para que vaya adelante. Allí es donde verdaderamente hay que cambiar. Vienen de una educación bastante formal donde el conocimiento no estaba democratizado, acceder a la universidad, a las bibliotecas y a los libros era reservado para la élite, para muy pocos, pero en este momento que la tecnología ha democratizado el acceso a la información, ya el profesor no tiene la responsabilidad de transmitir la información, lo que sí debe de hacer, es utilizar la información que está disponible ahora en medios tecnológicos para que el profesor haga cosas más interesantes en el aula, desarrolle más procesos de pensamientos, para que la pregunta y no termine con otra pregunta, que profesores sean capaces de colocar a los grupos en una cooperación para mejorar las preguntas y
respuestas que está haciendo”.

“El profesor tiene todo un reto por tanto, en el aula lo que sucede depende del profesor, allí pasa o deja de pasar lo que el profesor quiere o no quiere que suceda”, explicó. “El profesor tiene un poder muy grande con respecto al escenario educativo, es allí donde hay que seguir dando pasos en la capacitación docente. Yo digo que cuando un profesor no cambia es porque no sabe cambiar, en el ADN del profesor es que quiere que sus alumnos
aprendan. Y cuando hay una resistencia al cambio es que quizá tiene miedo no
sabe cómo hacerlo de una manera diferente porque lleva 20 años haciendo lo
mismo, de la misma manera. El gobierno le está dictando un cambio, pero no
le está dando las herramientas para que pueda hacerlo. Sí, el profesor genera un papel fundamental en este nuevo modelo educativo, pero hay que ayudarlo y acompañarlo para que ese cambio de rol pueda darse con garantía cuidando a la persona”.

Hay un mito que la educación privada es mejor que la pública, ¿Qué cree?

“La educación privada tiene mucho más recursos y tiene mucha más autonomía de enseñanza. Cuando una familia opta por una educación privada tiene que estar alineada con el propósito de esa escuela y mensualmente contribuir a que ese propósito se cumpla”, respondió. “En la educación pública, no sólo en México sino en cualquier país, es una educación financiada por el estado.

Como no tenemos qué pagar esa educación, aunque sí la pagamos por medio de
nuestros impuestos, no se le da la importancia que tiene, por tanto, no solo en México, sino en cualquier país de Iberoamérica, la educación pública siempre esta vista como de peor calidad. No se cuida de la misma manera que la educación privada, no cualquier niño de cualquier estrato social puede acceder, por tanto, el manejo de los recursos en manos de una persona que lidera un proyecto pensando en su único proyecto siempre será de mucha mejor calidad, que cuando hablamos de un entramado de educación pública donde hay
liderazgos intermedios, hay intereses disociados con respecto a lo que se pretende en la educación. A veces la educación pública es como el dinosaurio, es tan grande que conseguir que camine se hace complejo”.

Dijo que para apuntalar, reforzar o mejorar la calidad de la educación, la empresa Grupo Mentora promueve el proyecto Progrentis.com en México y varios países latinoamericanos y por esta razón vino a Mérida.

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Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.