Arriba, parte de los 106 integrantes de la generación 1975-1979 de Ingenierios Agrónomos de la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas

Para celebrar 44 años de haber egresado de la Facultad de Agronomía y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, ingenieros agrónomos que radican en diferentes partes del país se reúnen en Mérida, y aprovecharán el fin de semana para conocer algunos atractivos turísticos de Yucatán.

Arturo Pérez Quintanilla, parte de este grupo de profesionales, informó que hace 44 años cuando egresaron de la facultad. Cuenta que de los 106 que integraron su generación, 15 vinieron a Yucatán a trabajar al entonces Banrural.

Aunque la mayoría regresó a Tamaulipas o se fue a trabajar a otras partes del país, seis se quedaron viviendo en Yucatán.

Enrique Cárdenas de Avellano, otro egresado, explicó que desde hace unos años se reencontraron algunos compañeros de la generación y desde entonces cada año se reúnen el 14 de diciembre, fecha en la que egresaron de la facultad, para celebrarlo en distintas partes del país donde viva alguno o varios de sus colegas.

Recordó que el año pasado lo celebraron en Reynosa y este año por primera vez llegaron a Mérida, para compartir con aquellos que se quedaron a vivir aquí.

Conmemoran 44 años de su graduación

Arturo Pérez Quintanilla y Enrique Cárdenas de Avellano, dos de los 23 profesionales que festejan en Mérida los 44 años de su egreso en Mérida

Pérez Quintanilla señaló que son la generación 1975-1979, y llegaron a celebrar el aniversario 44 de los 106 egresados.

Los festejos se iniciaron con una misa en la iglesia de Santa Ana, luego acudieron al Monumento a la Patria para tomarse la foto del recuerdo, y hubo una cena baile en un hotel del Centro.

“Nos reunimos a recordar anécdotas, como cuando en un viaje nos quedamos tirados porque se echó a perder el autobús, a contarnos aunque sea las mismas mentiras para divertimos, a mantener nuestra cofradía viva, a convivir y divertirnos”, comentó Cárdenas de Avellano.

Matrimonios yucatecos

Pérez Quintanilla explicó que los seis de su generación que se quedaron a vivir en Yucatán lo hicieron porque se casaron con yucatecas, y les agradó desde un principio el lugar.

“Bebimos agua de cenote”, dijo bromeando, en relación al mito de que los que beben agua de pozo o cenote se quedan en estas tierras.

También recordó que al salir de la carrera solo algunos se quedaron en Tamaulipas a ejercer la profesión y la mayoría se fue a trabajar en distintas partes del país.

David Domínguez Massa, reportero de la Agencia Informativa Megamedia- Tiene 41 años de trayectoria periodística, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2000. Premio Nacional de Periodismo en 2006, se especializa en temas de política, gobierno y electorales.