El reciente aumento de la actividad volcánica del Popocatépetl ha dejado en el ambiente ceniza volcánica en varios rincones de Ciudad de México, Puebla, lugares aledaños y hasta donde lo lleve el aire, sin embargo, este hecho es algo dañino para la población al grado de ocasionar en menor o mayor grado afectaciones en la salud.

La ceniza volcánica es un producto tóxico que al respirarlo puede producir varias afectaciones, principalmente irritación de las vías respiratorias, empezando por la nariz, garganta y los bronquios, esto dependiendo de la cantidad o tiempo en que uno se exponga.

Es indispensable, en caso sufrir alguna afectación por cenizas volcánicas, acudir a los especialistas como el doctor Jorge Carlos Briceño Pérez, Alergólogo, quien nos comenta los procesos de como actúa la ceniza en el cuerpo humano.

Efectos de la ceniza volcánica en el cuerpo humano

“La ceniza no es  algo que se elimine en 24 horas, el cuerpo puede tolerar las partículas más grandes a cinco micras, la nariz tiene el filtro para detenerlas, pero las más pequeñas pueden ingresar al pulmón o lo bronquios que son las partes más profundas del pulmón y causar problemas respiratorios que dependiendo de la cantidad o tiempo el daño va a ser mayor”, comentó.

“Si una persona lo respira por largo tiempo puede dañar el bronquio, o las bolsitas de los bronquios pudieran llegar a romperse por tanta inflamación,  se empieza a ser como agujero que hace menor la entrada de aire, de oxígeno entre al sangre y el pulmón”, explicó.

Las reacciones que se pueden tener por respirar la ceniza son desde infecciones, inflamaciones, secreciones de moco,  tos persistente, o incluso asma, una bronquitis, en caso de ser una valoración severa se puede sentir dificultad para respirar, cansancio, dolor de cabeza mareos, ocasionados por falta de oxígeno en la sangre, para abarcar más en el tema, el especialista comparte los tipos de grados de afectaciones.

“Cuando es moderada o severa va a requerir atención en mayor tiempo,  en uso de medicamentos  inhalados para que lleguen al sitio donde está la inflamación, puede ser una duración de seis meses, un año y si es un paciente avanzado ya se le llamada enfermedad pulmonar obstructiva crónica, un daño irreversible que causa necrosis en el pulmón, se puede ayudar al paciente pero ya no va a haber una curación para que lleve una calidad de vida aceptable, siempre va a estar con tos, flema, falta de oxígeno que lo va a llevar al cansancio, taquicardias por cualquier esfuerzo mínimo”, compartió.

Entre las sugerencias está el uso del cubre bocas que, si bien no detiene del todo que las partículas no sean inhaladas, es una ayuda de prevención para reducir el riesgo de tener alguna  enfermedad respiratoria por los niveles de contaminación.

Consumo de ceniza volcánica

Con la reciente actividad del Popocatépetl se hizo viral el invento de la michelada con ceniza volcánica, la cual también causa daños para el área estomacal como inflamación, vómitos, diarrea, cólicos y más.

 “El daño va a ser cada vez mayor, porque al consumir sustancias tóxicas se inflama el estómago y algunas células pueden cambiar su reproducción, el riesgo mayor es que desarrolle cáncer del estómago o del intestino”, subrayó.

 “Es de gente inconsciente, eso no se debe de consumir, como son altas temperaturas al calentarse demasiado todo se vuelve toxico, no se debe de consumir nada que sea quemado ni por vía oral ni por vía respiratoria, el riesgo siempre va a tener un daño”, agregó.

En todos los casos lo más recomendable es acudir al médico especialista para tratarse a tiempo y no dejarlo avanzar a un daño mayor, ya que las secuelas pueden ser con un alto nivel de gravedad.

“En estos casos lo más importante es la información, son sustancias tóxicas es algo que viene de la naturaleza pero nadie prevé”, indicó.-VANESSA ARGAEZ CASTILLA