Asistentes al desfile cívico-militar con el que se conmemoró el 213 aniversario de la Independencia de México manifestaron su agrado por lo que vieron a lo largo del derrotero.

Externaron su admiración hacia los militares que marcharon con marcialidad y destacaron los vehículos motorizados que se unieron al recorrido.

Aunque hubo algo que no les gustó: la falta de asientos para los espectadores.

Carolina Mex, quien acudió a presenciar el desfile junto con su esposo y sus dos hijos de 8 y 10 años, señaló que el desfile estuvo muy bonito y lo que le gustó fue ver el paso de los militares.

Contó que cada vez que pueden acuden al desfile, ya que ella quiere que sus hijos sean militares o policías, y trata de que les empiece a llamar la atención, por lo que los lleva para que los vean pasar.

Si hubo algo que no le gustó fue ver que las autoridades que estaban en el balcón del Palacio del Gobierno se pusieron a platicar, sin tomar en cuenta el esfuerzo de los que pasan caminando.

Su pequeña hija, Emily Cetina, compartió que a ella le gustó mucho ver a las bandas de guerra y como marchan los militares.

La familia integrada por Felipe López, Míriam Manzano y la pequeña Regina López también asistió al desfile. La niña, vestida con traje de adelita blanco con listones en verde y rojo. Contenta, Regina platicó que le gustó mucho ver a los policías marchar y su vestimenta, pero su parte favorita fue cuando pasaron los perritos de las unidades caninas.

En el desfile aprendió el saludo militar y mostró cómo saludaba a los militares que pasaban frente a ella.

Felipe López, padre de la menor, manifestó que el desfile estuvo bien integrado, y no hubo nada que no les gustara.

“Es un desfile que se refiere a la Independencia, así que creo que lo que presentaron estuvo bastante bien y adecuado”, dijo.

Comentó que cada año acuden a presenciar el desfile, e incluso anteanoche fueron a la ceremonia del Grito, pero aún así se levantaron temprano para llegar a la cita anual y ver el paso de los contingentes.

Any Vera fue otra espectadora del desfile junto con su familia, hermanas, sobrinas y su madre. Ella tiene 34 años y contó que es la primera vez que acude en toda su vida.

“Estuvo genial, estoy fascinada, me gustó mucho”, expresó entusiasmada. Contó que se animó a ir porque una de sus sobrinas desfiló con el contingente del Cbtis 95, así que fueron a verla y brindarle su apoyo.

Reiteró que le gustó la experiencia, pero señala que hicieron falta sillas, al menos para mujeres embarazadas, como es su caso, y para los niños.

También dijo que el sol estaba terrible, y no fueron preparadas para cubrirse de los fuertes rayos.

María Guadalupe Veliz, madre de Any, coincidió en que todo estuvo bonito, pero faltó que pusieran sillas o gradas, como recordó que lo han hecho en años anteriores. “Es una necesidad, no tanto por los jóvenes, sino por las personas de la tercera edad, embarazadas y niños”, dijo.

Ángeles Vera coincidió también con las opiniones de su hermana y su mamá, mientras que las pequeñas Emma y Valentina López, de 9 y 7 años, dijeron que todo estuvo bonito.— Iris Ceballos

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